Esta es la historia de un país con un pasado racista. Un pasado que puede parecer remoto, pero que se filtra por las grietas de la sociedad actual en forma de exclusión, prejuicios y desprecio. Esta es la historia de cómo se configuran y perpetúan el racismo y el odio, escondiéndose en el día a día tanto en los comportamientos individuales como en las instituciones.
¿Cuál es el origen del racismo en España? ¿Cómo ha sido el proceso de borrado histórico? ¿Qué es el racismo institucional?
Y tú... ¿eres racista?
Con crudeza, honestidad, datos impactantes y su propio testimonio, Safia El Aaddam profundiza en las raíces del racismo sistémico y explica cómo espacios supuestamente seguros (como las escuelas, los centros de salud o los servicios sociales) se convierten en los grandes enemigos cotidianos de tanta gente. También reflexiona
sobre el concepto de identidad en una invitacióna tomar conciencia del privilegio blanco para poder contribuir al cambio antirracista, en vez de seguir alimentando el odio y los prejuicios.
Bajo el enunciado mágico de Obras Escabrosas, Cansinos selecciona cuatro trabajos maquiavélicos (de autoría contrastada o durante años atribuida) relativamente olvidados, que por su divertido ingenio evidencian la habilidad innata del segretario de la Signoria para seducir al lector de su tiempo y del nuestro. Y es que todavía hoy la fabuladora narrativa de Maquiavelo atrapa y es capaz de despertar la alegría frívola de quien se entregue a su lectura o presencie su representación teatral, sin renunciar al hondo sentido político de su argumentario. En estos trabajos es posible degustar la entremezcla de literatura, historia y política que se descuelga en toda la obra maquiavélica, así como traslucir el peso que -en el análisis del florentino- la imaginación (fantasía) ocupa en el pensar y el hacer de los hombres. Una fantasía o ghiribizzi que en última instancia se debe a que "gli uomini in universali iudacano più allí occhi che alle mani", y que en el cuento de Borges, El Aleph, se convierte en expresión viva del hiperrealismo que reclamará el postmoderno Baudrillar en su importantísimo Cultura y simulacro.
«¿Qué significado posee, justo en la mejor época, la más poderosa y más valiente de los griegos, el mito trágico? ¿Y el fenómeno monstruoso de lo dionisiaco?».
La primera gran obra de Nietzsche, El nacimiento de la tragedia, empezó siendo la provocación de un filólogo haciendo equilibrios entre ciencia y arte en la cuerda floja del malestar de la cultura, pero hoy ya conforma nuestra sensibilidad contemporánea. Por un lado, a partir de aquí se comprenden las rebeliones contraculturales, la desmitificación del principio de realidad burgués, la rebelión dionisiaca de la vida... Pero el viaje retrospectivo de Nietzsche también implica acceder de algún modo a un observatorio médico en el que la cultura burguesa asiste inerme y autocomplaciente al proceso suicida de la estetización de la política.
En cualquier caso, la batalla más importante que se libra en este libro primigenio no es la del bárbaro Dioniso contra el prudente racionalista Sócrates, sino la del Apolo mediador cultural contra el Dioniso desenfrenado (Thanatos), un voraz agujero negro que se aprovecha del agotamiento de nuestra realidad disciplinada.
Un ensayo sobre cómo la tragedia griega alcanzó la máxima perfección artística, a través de la oposición entre la terrible verdad y la resplandeciente belleza.