«He llegado a Lisboa, pero no a una conclusión», escribía Fernando Pessoa en su «Libro del desasosiego». Y es que el viaje siempre tiene un punto de llegada, pero ser pasajero es estar suspendido en la grieta entre destinación y destino, realidad y ensoñación.
Michael Marder ahonda en los intersticios de la aventura del viaje y ofrece una novedosa guía filosófica sobre la «condición de pasajero», sea en trayectos de larga distancia, sea en desplazamientos cotidianos. Ser pasajero no es sólo un trámite o una metáfora, pues constituye una experiencia universal que nos enfrenta con el tejido de nuestra propia existencia humana: el tiempo, el espacio, el aburrimiento, nuestro sentido del yo y nuestra cognición del mundo.
En «Ser mujer» encontrarás hechos de la vida real, la real «Total Trasparencia de Vida», por esto de que todas queremos tener vidas como en las «no verlas» (telenovelas). Todo lo que está escrito aquí me aconteció a mí y a varias amigas, colaboradoras en el ámbito doméstico y conocidas que, como mujeres, amigas, esposas y madres, buscamos agradar a Dios en nuestro accionar. Tienes la oportunidad, hombre y mujer que me lees, de permitir a Dios cambiar tu manera de pensar a través de tantos relatos; que si permites que Dios pueda hablar a tu vida, sé que ella cambiaría. Dale una oportunidad al consejo que en la multitud de consejos habita la sabiduría.
Un testimonio que impactara tu vida.Este libro te hará entender que los golpes mas fuertes de la vida, son los que mas te capacitan para la batalla. Después de leer este escrito veras que, las cosas no siempre son lo que parecen. Pero que por encima de todo, Dios siempre tiene la ultima palabra.
¿Qué ha de entenderse por totalitarismo? En esta obra rigurosa y amena, el autor hace una síntesis de los principales argumentos de esta cuestión, para deslindar y acotar a continuación el concepto centrando su análisis principalmente en la Alemania nazi y la Unión Soviética estalinista como paradigmas.
Cuando Collón Burpo sobrevivió una apendicetomía de emergencia, su familia estaba rebosante de alegría por el milagro. Sin embargo, lo que les sorprendió fue la historia que emergió en los meses siguientes: una historia tan hermosa como extraordinaria, que detallaba el viaje de ida y vuelta al cielo de su hijo. Collón, que aún no tenia cuatro años, les contó a sus padres que había dejado su cuerpo durante la operación —y aulenlicó esa afirmación describiendo con exactitud lo que estaban haciendo sus padres en otro lugar del hospital mientras a él lo operaban. Habló de visilar el cielo y narró historias que le conlaron personas que encontró allí que nunca había conocido en vida, y reíalo eventos que habían ocurrido anles de que él naciera. También sorprendió a sus padres con descripciones y detalles poco claros sobre el cielo que correspondían exactamente con la Biblia, a pesar de que todavía no había aprendido a leer. Con encantadora inocencia y la audacia franca de un niño, Collón habla de encuentros con familiares ya ausentes por mucho tiempo. Describe a Jesús, los ángeles, y lo «muy, muy grande» que es Dios, y lo mucho que Dios nos ama. Narrado por su padre, pero usando las excepcionalmenle sencillas palabras de Collón, El cielo es real ofrece un vislazo al mundo que nos espera, donde Collón dice que: «Nadie es viejo ni nadie usa anteojos». El cielo es real cambiará para siempre la manera en que piensas sobre la eternidad, ofreciéndote la oportunidad de ver, y creer, como un niño.
El taoísmo nos enseña a alcanzar la felicidad y la perfección mediante el conocimiento de nuestra propia persona. De este modo fluimos con el mundo y conseguimos convertir las dificultades en oportunidades. Esta obra de pensamiento y estrategia parte de esa filosofía para mostrarnos cómo elegir el momento adecuado para cada acción, cómo elaborar un plan o cómo transformar cualquier contratiempo en una oportunidad. Son lecciones válidas para la vida cotidiana y la gestión de conflictos que han acabado aplicándose también a la empresa y haciendo de este un texto universal, veintiséis siglos después de su escritura.