La actual pandemia ha revelado el concepto de «contagio» como uno de los más significativos de esta época que acaba de inaugurar la rápida propagación de la COVID-19. La relevancia del concepto reside en su ambivalencia: «Se da contagio en la magia, se da contagio en la ciencia […]: hay quien cree que la economía de mercado pertenece a la segunda y, en cambio, quien está convencido de que el turbocapitalismo y el vudú se parecen más de lo que se suele imaginar».
El libro analiza con audacia y modestia estas dos acepciones del concepto de «contagio», así como las consecuencias, los límites y las oportunidades que ha desencadenado la pandemia. Audacia porque presenta una amplia batería de conceptos en un prolífico ejercicio de experimentación. Modestia porque con ese ejercicio no pretende decir la última palabra, sino proporcionar conceptos como quien lanza aros salvavidas al mar en medio de un naufragio. Quizá a partir de esos salvavidas se puedan delinear el eje de coordenadas o el atrapasueños con los que llegar a rozar el acontecimiento histórico que ha encerrado a medio mundo en casa.
Sitopía es la continuación de Ciudades hambrientas. Durante milenios, la comida ha dado forma a nuestros cuerpos y hogares, nuestra política y nuestro comercio, nuestros paisajes y nuestro clima. Se podría decir que la comida es la herramienta más poderosa para transformar nuestras vidas y el mundo. Mientras que Ciudades hambrientas explora cómo el viaje de la comida a través de la ciudad ha dado forma a las civilizaciones a lo largo del tiempo, Sitopía comienza con un plato de comida y viaja hasta el universo. La comida anima nuestros cuerpos, hogares y sociedades, la ciudad y el campo, la naturaleza y el tiempo: siete escalas que forman los capítulos del libro. Steel explora los efectos que interactúan de múltiples maneras interconectadas. Desde las normas culturales en las que nacemos hasta los gustos y preferencias personales que afectan a nuestra salud y placer individuales, pero también a la vitalidad de las economías locales, la geopolítica global y la ecología. La forma en que buscamos, hacemos y consumimos los alimentos ha definido la historia de la humanidad. Pero, al olvidar nuestra herencia culinaria y depender de alimentos baratos y producidos de forma intensiva, hemos derivado hacia un modo de vida que amenaza a nuestro planeta y a nosotros mismos. ¿Y si hubiera una forma sostenible de comer y vivir?
Es un lugar común referirse a El arte de la guerra como «la versión china de _El príncipe_» y a Sun Tzu como «el Maquiavelo oriental», aunque, bien mirado, fueron Sun Tzu y su libro de estrategia los que inspiraron a Maquiavelo.
Nadie diría, a la vista de su estructura, su concisión y su estilo tan directo, que esta obra tiene más de dos mil años. Su contenido tiene tanta vigencia hoy como entonces, porque, en el fondo, las siempre acertadas máximas de Sun Tzu no nos hablan sólo del arte de hacer la guerra, sino también de cómo gestionar conflictos de todo tipo y salir airosos de ellos.