Después de Los asesinos de la Luna, regresa el maestro del true crime histórico con un relato de naufragios, motines y asesinatos, que ha arrasado en EEUU y Francia.
«Es el tipo de crónica inspiradora que daría lugar auna emocionante aventura marítima. Pero este es un libro de David Grann, y por eso nos ofrece más».The New York Times
El 28 de enero de 1742, treinta hombres desnutridos, apenas con vida pero con una fascinante historia que contar, arribaron a las costas de Brasil, donde fueron recibidos como héroes. Eran supervivientes del HMS Wager, un barco de la Marina Real británica que, en la guerra imperial contra España, acabó naufragando en una isla desierta cerca de la Patagonia.
La casa es el acontecimiento moral por excelencia. Antes de ser un artefacto arquitectónico es un artefacto psíquico que nos hace vivir mejor de lo que la naturaleza nos permitiría. Es el esfuerzo por adaptarnos a nuestro entorno y viceversa, una forma de domesticación mutua entre las cosas y las personas. Es la prolongación de lo que empezamos a hacer cuando nacemos: construir una intimidad con cuanto nos rodea. Por eso coincide con el «yo», y nos muestra que para decir «yo» necesitamos a los otros.
A partir de su experiencia en las treinta mudanzas que ha realizado a lo largo de su vida, el autor combina distintas disciplinas para analizar temas aparentemente cotidianos, como la configuración de la cocina, las camas, los pasillos e incluso los cuartos de baño, pero que, sin embargo, constituyen el telón de fondo de cuestiones fundamentales como la crianza, el sexo o los cuidados. Un heteróclito conjunto de conocimientos e historias que, con un brillante y muy personal estilo, nos orientan, en definitiva, hacia cómo ser felices, aquí y ahora, junto a los demás
Heidegger significa la irrupción singular de la filosofía en el siglo XX: pero no como una doctrina acerca del ser y sus principios, sino como su pensada destrucción. En consecuencia, no existe tesis alguna de Heidegger, ni siquiera una obra escrita constituida, sino más bien un trayecto que no se deja reducir a enunciado definitivo y que por eso se puede llamar «hermenéutica»: el «trayecto Heidegger», siempre en litigio con el significado de metafísica, es indisociable de la lectura de Aristóteles, Kant, Heráclito, Parménides, Nietzsche... o Sófocles, Píndaro y Hölderlin. Arturo Leyte recorre la continuidad de ese camino desde "Ser y tiempo" hasta los escritos sobre la metafísica, el arte, la técnica, el humanismo y los griegos, contra una imagen mitificada que impide reconocer su propia originalidad contemporánea. Nueva edición revisada.