Vivimos convencidos de que, en todas las situaciones de la vida, reaccionamos directamente a los acontecimientos. Sin embargo, para los filósofos estoicos esto es pura ilusión: en realidad reaccionamos a nuestros juicios y opiniones, a lo que pensamos de las cosas, no a las cosas en sí. El estoico practicante ha de estar decidido a tomar conciencia de esos juicios, a descubrir su irracionalidad, y a elegir con más cuidado lo que piensa.
El ser humano ha sentido siempre una fascinación innata por las historias. La habilidad de narrar aquello que nos circunda, de imaginar otros mundos, se considera un don. ¿Se puede aprender a narrar? Se puede y es necesario hacerlo. Saber narrar es un instrumento imprescindible para todos aquellos que sienten la necesidad de contar, a través de imágenes o de palabras, y no sepan cómo empezar. No es estrictamente un manual de creación literaria, periodística o cinematográfica; es esto y mucho más, es una hoja de ruta diseñada para potenciar la creatividad de los grandes narradores anónimos que a menudo se esconden entre las hojas de un libro, de un periódico en una sala de cine.
La teórica política Judith Shklar representa una original y estimulante relectura de la tradición liberal. Lo que a primera vista se presenta como un «liberalismo de mínimos» nos ofrece hoy algo así como la última trinchera en la que protegernos de los nuevos autoritarismos que se nos vienen encima. O, si favorecemos su interpretación más socialdemocrática, un utillaje conceptual sobre el que apoyarnos para evitar y enmendar un ulterior deterioro de la libertad y la igualdad. Su gran aportación reside en permitirnos llegar a comprender con gran cantidad de matices los muchos y diferentes recovecos de la política y los límites de lo que cabe esperar de ella; sin que haya que desertar tampoco de sus aspectos más luminosos.