Una aproximación a uno de los misterios más complejos de la humanidad: el nacimiento de la escritura.
El libro de Ferrara es un ensayo de divulgación sobre una de las creaciones más importantes de la humanidad: la escritura, que ha surgido en distintos lugares, en distintas épocas, de forma independiente, a partir de cero. Desde los grabados de las tablillas cretenses hasta los signos de la Isla de Pascua, China, México o Mesopotamia, pero también desde los albores de la civilización hasta épocas recientes, asistimos a un apasionante viaje por los misterios de los signos, que nacen del empeño por organizar las relaciones sociales o bien son esforzadas creaciones solitarias, incluso con carácter lúdico. Si la piedra Rosetta nos permitió comprender los jeroglíficos, existen sistemas aún no descifrados, como el manuscrito Voynich, el quipu de los incas o el disco de Festo.
Este libro nos invita a pensar sobre nuestra capacidad comunicativa, que va desde las inscripciones rupestres hasta el imprevisible camino de una escritura del futuro: los emojis, que conectan directamente con los orígenes icónicos de la expresión escrita.
Fernando Álvarez de Toledo, III duque de Alba, fue uno de los personajes más poderosos y polémicos de su época. Guerrero por vocación, y cortesano y diplomático por necesidad, tomó parte en las cuestiones políticas y militares más relevantes del siglo XVI, aunque es conocido principalmente por sus seis trágicos años como gobernador de los Países Bajos, bajo el reinado de Felipe II. A pesar de su indudable importancia histórica, es su carácter lo que más fascinó y repelió a sus coetáneos y ha cautivado la imaginación de épocas posteriores.
William S. Maltby dedicó doce años de su vida a la investigación y redacción de este libro, que sigue siendo, sin lugar a dudas, el estudio histórico más completo y profundo que existe sobre su figura. Maltby ha sido el primer biógrafo e historiador en dibujar un retrato veraz del duque, con sus luces y sus sombras, sus logros y sus contradicciones. Sin eludir la penetración psicológica, el gran historiador norteamericano sitúa a su personaje dentro del complejo laberinto político de su época. Por todo ello, asistimos fascinados a un claro y detallado análisis de un siglo asombroso, en el que España alcanzó su cenit y el duque de Alba fue uno de sus símbolos más notorios.
En las cuatro breves piezas que componen este volumen, entramos en el universo más personal de Jordi Soler. A través de sus páginas, escritas desde la orilla celeste del agua, reflexiona sobre la música y el silencio; traza una cartografía del enamoramiento y sus vasos comunicantes; critica la era tecnológica y la pérdida progresiva de los espacios para la introspección y el pensamiento; reivindica el aquí y el ahora; defiende la mirada activa, el diálogo; evoca lecturas, discos, películas, poemas, piezas de la memoria: historias en el mar de historias. La orilla celeste del agua es, en fin, un valiente alegato contra un devastador modus vivendi anclado en exceso en las nuevas tecnologías y en la hipervelocidad del siglo XXI; una lúcida reivindicación de la realidad que está fuera de los mapas.