Hay libros que mueren poco a poco, después de una larga vida infundida por sus lectores. Otros libros, en cambio, nacen como flor marchita de un día, prematuramente barridos por el inmisericorde viento del olvido, pero que sin embargo siguen guardando en sus páginas un soplo de vida que sólo los lectores más atentos son capaces de detectar. A esta clase de libros pertenece sin duda De negros y plagiarios. Quimeras y verdades en la historia, del escritor, abogado, diplomático e historiador mexicano Carlos Pereyra, quien, con una impagable voluntad develadora, un persistente y minucioso trabajo de re-hacedor de la historia y un alarde de lector voraz de las fuentes textuales primarias en las que se apoya, fue capaz de levantar un argumentario incontestable a la hora de poner en solfa cuantas afirmaciones, teorías y crónicas impostadas han pululado en manuales escolares, libros y tesis lamentablemente perturbadoras de cualquier imaginario colectivo. Porque si hay algo que la ensayística de Pereyra no tolera es consentir que en los asuntos de la historia los libros de historia sean la única y verdadera historia.
La mitóloga y folclorista de renombre mundial Maria Tatar nos revela una asombrosa pero largamente enterrada historia de heroínas, que nos lleva desde Casandra y Scheherezade hasta Nancy Drew y la Mujer Maravilla.
Una respuesta desde una perspectiva feminista a El héroe de las mil caras de Joseph Campbell.
Durante décadas, la célebre obra de Joseph Campbell El héroe de las mil caras, con su énfasis en el viaje que conduce a la gloria y a la inmortalidad, ha alimentado nuestra imaginación y ha dado forma a nuestra cultura. En este profundo y sincero libro, Maria Tatar desafía el culto a los héroes guerreros y a los líderes espirituales en clave masculina, revelando otra historia secreta: la de aquellas heroínas que muestran inteligencia, valor, empatía, curiosidad y cuidado en su búsqueda de la justicia.
Tatar pone de manifiesto cómo las heroínas, desde Scheherezade hasta la Mujer Maravilla, han pasado desapercibidas a pesar de haber demostrado un coraje enorme en su denuncia de la injusticia. Por momentos deslumbrante y escalofriante, La heroína de las 1001 caras crea un arco luminoso que nos lleva desde la antigüedad hasta el presente, explicando nuestro tiempo como ninguna otra obra de historia cultural.
Una brillante reflexión sobre la evolución de los valores escondidos en las historias que contamos, escribimos y reinventamos, que nos invita a un viaje hacia la autocomprensión y el empoderamiento.
«¿Cómo justificar la reflexión filosófica a la luz de esos objetivos de política pública que la filosofía no es capaz por sí misma de satisfacer?»
Una reflexión que elogia la «inutilidad» del quehacer filosófico en un mundo gobernado por la técnica.
En este necesario y perspicaz ensayo, Carlos Peña se hace cargo críticamente del menosprecio del que, de un tiempo a esta parte, es objeto la filosofía. En base a acusaciones de despilfarro e inutilidad, ha sido progresivamente desplazada de los planes educativos en pro de una enseñanza enfocada en lo técnico y lo útil. Es por eso que el autor se pregunta si efectivamente la enseñanza de la filosofía carece hoy de justificación y sentido.
No hay mejor forma de ilustrar la importancia de la filosofía, afirma Peña, que introducir al lector en el tipo de reflexión que esta lleva adelante. Sirviéndose de ilustrativas anécdotas y de algunas de las más importantes ideas del siglo XX —formuladas por Heidegger, Wittgenstein u Ortega—, se explica en este ensayo de qué modo la filosofía se asoma a la estructura de la vida humana para descubrir, finalmente, que ella es una realidad que se interpreta a sí misma.
En otras palabras, si con la filosofía no se puede hacer nada, quizá ella sí pueda hacer algo con nosotros.