La historia de cualquier incendio es la historia de un olvido, por eso casi nadie recuerda lo que ocurrió el 29 de abril de 1986. Aquel día la Biblioteca Pública de Los Ángeles amaneció consumida por el fuego, cuatrocientos mil libros se convirtieron en cenizas y otros setecientos mil quedaron irremediablemente dañados. Siete horas ardieron las estanterías y las mesas y los ficheros, pero ningún periódico cubrió la noticia porque al otro lado del mundo, entre los bosques densos de la Unión Soviética, ocurría el mayor accidente nuclear hasta la fecha: Chernóbil.
¿Quién querría quemar una biblioteca? ¿Por qué? Susan Orlean se hizo esas dos preguntas y al poco tiempo entendió que el fuego sería apenas un rastro, una línea punteada sobre la que dibujar su personalísima visión del conocimiento y de las personas que creen en él. La biblioteca en llamas es un homenaje a la lectura y el relato de una periodista obsesionada por encontrar al culpable de un crimen contra la memoria. Una investigación que se extendió más de una década y que a cambio nos revela personajes desopilantes, inverosímiles y tiernos.
Pese a que muchos así lo consideremos, no es lo mismo emoción que sentimientos. Las emociones son vivencias con rostro (miedo, ira, alegría, tristeza, asco, y sorpresa) y las podemos distinguir físicamente. No se aprenden, forma parte de nuestra herencia biológica y son reconocibles por cualquier persona en cualquier parte del mundo. Un ciego de nacimiento nunca ha visto una expresión de miedo o alegría, pero la expresará de una forma común a todos nosotros. Cuando esas emociones básicas se mezclan, se tramitan en el cerebro, se convierten en sentimientos (amor, fe, orgullo, culpa?). Éstos son menos intensos que las emociones, pero mucho más duraderos.
Una invitación al placer femenino de la mano de María Hesse
EL ESPERADO NUEVO LIBRO DE LA AUTORA DE FRIDA KAHLO. UNA BIOGRAFÍA
Conocedora como pocos del universo de la mujer, María Hesse nos invita con su delicada sensibilidad a indagar en nuestros cuerpos a partir de su propia experiencia y del retrato de algunas mujeres, reales o de ficción, que desde la Creación hasta nuestros días han sabido explorar el misterio y el poder de nuestra sexualidad. Desde Lilith o María Magdalena a Beyoncé, pasando por Safo, Cleopatra, Mata Hari, Caitlin Moran, Marilyn Monroe o la misma Daenerys Targaryen, todas ellas se enfrentaron a los prejuicios de una época y contribuyeron, cada una a su manera, al descubrimiento y la difusión de la sexualidad femenina, iluminando el camino hacia el placer sexual en sus múltiples formas y variantes.