Me gustaría hacerles una petición a mis lectores: por favor, disfrutad aprendiendo sobre los lugares que aparecen en este libro, pero, por favor, nunca, jamás de los jamases, vayáis a visitarlos.» En Japón perdido, Alex Kerr documentaba el declive del Japón que había conocido en su infancia, cuando su padre, un oficial de la Marina estadounidense, trasladó a toda su familia al país. Con el paso de los años, la fascinación de Kerr por Japón no dejó de crecer, y se fue implicando en varios aspectos de la cultura nipona, como la restauración de casas rurales y el fomento de las artes, la gastronomía y la arquitectura. Toda esta experiencia y conocimiento se recoge en las páginas de Japón oculto, donde Kerr relata los viajes que hizo entre 2017 y 2019 a lugares remotos en los que todavía se pueden observar restos de aquel país que vio de niño, pueblos sin apenas habitantes, templos olvidados y costas acechadas por la especulación urbanística. Publicado originalmente en japonés en 2020, en Japón oculto Alex Kerr nos brinda la oportunidad de acompañarle en sus viajes, mientras nos insta a plantearnos qué ciudades, pueblos y países queremos conocer y qué tipo de turistas queremos ser.
Tito Livio es el único de los grandes historiadores de Roma que se mantuvo alejado de la vida pública. Eso le permitió dedicarse varias décadas a escribir su gran obra Historia de Roma (Ab urbe condita). Este monumental proyecto constaba de ciento cuarenta y dos libros, de los cuales solo se conservan treinta y cinco. La parte que ha llegado hasta nosotros refleja los mejores momentos de la Roma heroica con una prosa de innegable encanto en la que se exaltan las virtudes republicanas y el amor por la libertad.
El segundo volumen de Historia de Roma recoge los libros IV-VII, que abarcan los años 445-342 a. C. Es un periodo de constante evolución que bascula, por un lado, entre las luchas contra otros pueblos (ecuos, volscos, galos, etruscos, samnitas) por abarcar más territorio o recuperarlo, y, por otro, los progresos políticos y sociales que se van afianzando en el seno de la sociedad romana.
Tito Livio es el único de los grandes historiadores de Roma que se mantuvo alejado de la vida pública. Eso le permitió dedicarse varias décadas a escribir su gran obra Historia de Roma (Ab urbe condita). Este monumental proyecto constaba de ciento cuarenta y dos libros, de los cuales solo se conservan treinta y cinco. La parte que ha llegado hasta nosotros refleja los mejores momentos de la Roma heroica con una prosa de innegable encanto en la que se exaltan las virtudes republicanas y el amor por la libertad.
Este tercer volumen de Historia de Roma reúne los libros VIII-X, y en ellos se culmina el proceso de asentamiento del dominio romano en el centro de la península hasta llegar al Adriático. Es una conquista territorial que se desarrolla a costa de las victorias sobre los samnitas, y que, como analiza Tito Livio, también lleva consigo un aumento de complejidad en el gobierno y un cambio de paradigmas sociales de gran calado.