La nostalgia es una de las emociones más representativas de nuestra era. Parece que, a medida que la sociedad pierde la confianza en el futuro amenazado por el cambio climático y las crisis económicas, el regreso al pasado se convierte en una tentación cada vez mayor, cosa que las élites dominantes explotan para su propio beneficio. Pero ¿quién está realmente detrás de este discurso? ¿Hasta qué punto está convirtiendo nuestro mundo en un lugar más polarizado, peligroso e incapaz de resolver sus problemas reales? Y, sobre todo, ¿habría que intentar extirpar la nostalgia, o es posible utilizar este sentimiento tan poderoso para avanzar hacia un futuro mejor?
¿Qué está fallando en un sistema agroalimentario que produce el 60 % más de lo necesario para alimentar a la humanidad y donde sin embargo pasan hambre más de 800 millones de personas, muchos de los cuales mueren, y además es responsable de casi el 30 % de los gases de efecto invernadero y de la pérdida de más del 90 % de la biodiversidad agrícola?
¿Qué está fallando en un sistema económico que aumenta las desigualdades, que confunde desarrollo con crecimiento, que esquilma y privatiza los recursos naturales limitados del planeta y que rompe los equilibrios ecológicos y ciclos naturales, provocando el cambio climático?
¿Qué está fallando en una sociedad que confunde bienestar con consumismo, aún a costa de degradar la naturaleza y condenar a las generaciones futuras? ¿Es sostenible esta sociedad de consumo? ¿Es más feliz?
Este libro, prologado por Federico Mayor Zaragoza, intenta dar respuesta a estas preguntas con un lenguaje claro, riguroso y alejado de tecnicismos, y propone soluciones que permitan cambiar el rumbo del Ecocidio a la Esperanza.
Muchas sociedades democráticas están experimentando una crisis de fe. Mientras los ciudadanos expresan públicamente una honda frustración con sus gobiernos, estos, por su parte, parecen estar más alineados con los intereses de las grandes empresas, de los grupos de presión más adinerados o los de los individuos con poder. ¿Qué podemos hacer al respecto? ¿Cómo arreglamos la democracia y hacemos que se escuchen nuestras voces? La respuesta, según Alberto Alemanno, es convertirnos en agentes de cambio: ciudadanos con capacidad de hacer lobby. Usando con inteligencia nuestras capacidades, talentos y destrezas, podremos conseguir movilizar a otros, logrando un cambio social y político. Seas quien seas, tienes poder, y este libro te mostrará cómo liberarlo.