En un mundo caracterizado por la aceleración constante y el culto al presente, este libro examina nuestra problemática relación con el pasado, atrapada entre dos extremos igualmente distorsionadores: la "cultura de la cancelación", que juzga implacablemente la historia desde valores actuales, y la nostalgia, que idealiza un ayer inmaculado. Mauro Bonazzi, autor de "Sabiduría antigua para tiempos modernos" y "Criaturas efímeras", propone una tercera vía: redescubrir el pasado como un recurso dinámico en constante negociación con el presente. Cuestionando a la vez tanto la idea de una tradición occidental sagrada y monolítica como su completa demonización, el autor sugiere que nuestras raíces históricas, lejos de ser una prisión, pueden convertirse en una fuerza de resistencia creativa. En tiempos donde lo "inmediato" parece no tener (ni querer) conexión con el ayer ni con el mañana, este ensayo defiende que reconciliarnos críticamente con nuestra historia no es ceder a la nostalgia, sino prepararse para imaginar y construir un futuro diferente.
La complejidad del mundo contemporáneo es abrumadora. Se nos exige una opinión sobre las vacunas, el cambio climático, la inteligencia artificial o los conflictos internacionales, a menudo sin contar con información suficiente para emitir un juicio. Y, al mismo tiempo, nos cruzamos con personas cuyos valores contradicen frontalmente los nuestros. ¿Cómo evitar tanto la parálisis de la duda como el refugio en certezas dogmáticas? El escepticismo filosófico, lejos de ser una postura negativa o destructiva, nos ofrece un camino sorprendentemente útil para navegar estas aguas turbulentas. Maria Lorenza Chiesara recupera la sabiduría de Sexto Empírico, el médico-filósofo del siglo II d. C., para mostrarnos cómo la suspensión del juicio sobre aquello que no podemos conocer con certeza nos conduce, paradójicamente, hacia una vida más serena, tolerante y equilibrada. A través de siete lecciones accesibles y profundas, este libro nos enseña a distinguir entre las cosas "aparentes" y las "oscuras", a manejar la ansiedad producida por la incertidumbre, y a apreciar el valor de un pensamiento que permanece abierto y en constante indagación. Una invitación a ejercitar la duda como método para pensar con claridad y actuar con sensatez en tiempos donde la sobrecarga informativa y el extremismo son una amenaza constante a nuestra paz mental y social.
«La reencarnación de un texto en palabras que no son las originales es quizá una de las más eficaces pruebas del poder creativo del lector. La traducción es la forma más profunda y minuciosa de lectura. Penetrar en un texto, desmontarlo, reconstruirlo con frases que obedecen a las expectativas de otros oídos y de otros ojos es darle nueva vida. De esa manera, el texto se vuelve ahora más consciente de sus engranajes y de su deuda con el azar y el placer. Por eso elijo hablar aquí de traducción a partir de fragmentos que el propio original desatiende, o rechaza, o de los que se avergüenza; todo aquello que queda expuesto (como dice Don Quijote) en el caótico envés de un tapiz.» (Alberto Manguel).
La atracción que las gemas ejercen sobre el ser humano se remonta a nuestros inicios como especie. Sus colores, sus brillos y su rareza han seducido nuestra mirada y provocado que, desde hace milenios, sean símbolo de todo tipo de virtudes y materialización de tesoros y riquezas. Sus mismos nombres son capaces de transportarnos a lugares lejanos y de evocarnos historias fabulosas: esmeraldas, zafiros, perlas y diamantes pueblan la cultura y las leyendas a lo largo del mundo y adornan a diosas y héroes de las más variadas mitologías.
De igual modo que las facetas cristalinas de las piedras preciosas reflejan diferentes puntos de vista sobre la realidad que las rodea, El jardín mineral nos ofrece, mediante una fusión de ensayo, historia del arte y libro de viajes, una visión caleidoscópica, sugerente e inolvidable.
En gran parte de la obra ciceroniana se advierte la huella del estoicismo antiguo. Así ocurre, por ejemplo, en este tratado sobre la vejez, atravesado por la idea
de que «lo natural es bueno». En De senectute, el viejo Catón toma la palabra para rebatir los achaques que comúnmente se atribuyen a la edad, con una idea muy clara: cómo hayamos actuado de jóvenes marca lo que nos espera en la ancianidad. Si hemos sembrado bien en nuestra primavera, la última estación de la vida servirá para disfrutar recolectando.
Simone Weil fue una mujer de hondas convicciones, cuya profunda confianza en el ser humano la aproximó al misticismo. En ese mar de fondo nadan los textos recopilados en el presente volumen, dedicados a diseccionar conceptos como solidaridad, justicia o amistad... pues todos ellos son, según la filósofa, amor en sus distintas dimensiones. Y así, a través de un lenguaje por lo demás poético, sus páginas allanan nuestro camino hacia lo sublime.