Este libro reúne una serie de ensayos breves, reseñas de libros, cuentos, parábolas e incluso programas de radio para niños y nos ofrece una nueva apreciación de cómo el pensamiento de Benjamin fue cambiando y madurando con el tiempo, a la vez que incluye varias de sus lecturas claves: textos de sus contemporáneos Ernst Bloch y Georg Lukács, de Paul Valéry, y de Heródoto y Montaigne.
Una de las ensayistas más brillantes y radicales de nuestro tiempo aborda los grandes retos y dilemas del presente a través de una colección de artículos, perfiles y conversaciones. Aparecen en estos textos temas como el feminismo, la cultura queer, los conflictos raciales, las transformaciones sociales pendientes, la violencia, el cambio climático, las sexualidades alternativas, la transgresión y la perversidad.
En los ensayos Maggie Nelson aborda la obra de nombres punteros del ámbito intelectual, literario y artístico en Estados Unidos y otros países. Así, nos encontramos con perfiles de figuras que van de Judith Butler y Eve Sedgwick, dos de las fundadoras de la teoría queer, a Prince; de Natalia Ginzburg y Hervé Guibert a la artista británica Sarah Lucas o la norteamericana Carolee Schneemann; del escritor Ben Lerner al artista Nayland Blake y su exposición No hay agujeros erróneos. También hay luminosos análisis sobre obras de cine de vanguardia como The Deadman, un provocador mediometraje basado en un texto de Bataille, o los experimentos de Matthew Barney y de la animadora de origen iraní Tala Madani.
Entre las conversaciones destacan las que mantiene con Björk, con la estudiosa del feminismo Jacqueline Rose y con la poeta lesbiana Eileen Myles, que fue muy importante en su formación, al igual que la cantante Lhasa de Sela, fallecida demasiado pronto, y a la que dedica un sentido homenaje.
El 27 de agosto de 1950, el escritor piamontés Cesare Pavese se suicidó en la habitación número 49 del Hotel Roma, en Turín. Dejó una nota de disculpa, algunos poemas y un diario: El oficio de vivir. Pierre Adrian, mientras recorre con su pareja algunos lugares favoritos de Pavese, profundiza en el último verano de un escritor perseguido por la idea del suicidio. Y en toda la biografía de Pavese, en sus libros y lecturas, en sus ideas y sus amistades, Adrian ha buscado algo que nos ayude, pese a todo, a la dolorosa tarea de vivir. Pavese aparece así, a lo largo de estas páginas, como un compañero de viaje taciturno y sincero.