Dos grandes divulgadores y expertos en política, desigualdad y reforma educativa han llevado a cabo un análisis sobre cómo, en los sistemas educativos contemporáneos, la agenda de igualdad de derechos y oportunidades choca con la de la distinción en resultados y estatus. A pesar de los progresos alcanzados desde la Ilustración, el siglo XXI ha presentado desafíos sin precedentes: una crisis de aprendizaje global, los devastadores impactos de la pandemia y un alarmante retroceso de los valores democráticos. El proyecto ilustrado de la educación universal es ahora objeto de todo tipo de cuestionamientos, planteados desde distintas convicciones políticas; al mismo tiempo, se ha agudizado la carrera educativa global, tanto entre personas como entre naciones. Contra la idea de que nos enfrentamos a un fracaso monumental, este libro aporta datos, recorre países, dilucida enfoques y propone vías que alumbren una nueva etapa de avance para el proyecto más exitoso de la Historia.
Educación Universal derriba todos los mitos relacionados con el sistema educativo y plantea interesantes hipótesis para el futuro, en el que las nuevas retóricas han de hacer frente a la desigualdad. Es un libro necesario para docentes, para padres preocupados por el futuro de sus hijos y para cualquier persona que haya ido alguna vez a la escuela.
Patrick Radden Keefe nos introduce en Cabeza de serpiente en el mundo subterráneo del tráfico de personas. El primero de los hilos de esta historia nos lleva al increíble periplo del Golden Venture, el barco que embarrancó en la península de Rockaway, cerca de Nueva York, en la madrugada del 6 de junio de 1993, cargado con más de trescientos inmigrantes chinos sin documentación, retransmitido en directo a casi todo el mundo.
En el centro de aquel suceso operaba una insólita criminal: una mujer de mediana edad y completamente anodina llamada Cheng Chui Ping que, desde la trastienda de un pequeño bazar en Chinatown, construyó año tras año un imperio multimillonario. El sueño americano solo podía empezar bien si trabajabas con la Hermana Ping, la mayor «cabeza de serpiente» de Estados Unidos, alguien capaz de organizar el pasaje de miles y miles de compatriotas a cambio de pequeñas fortunas.
La guerra ha terminado. España está en ruinas. En el cementerio de Alicante exhuman los restos de José Antonio Primo de Rivera. Sus camaradas falangistas van a llevarlo a hombros hasta enterrarlo en El Escorial, morada de reyes, sepulcro imperial. Durante once días y diez noches, el cortejo fantasmagórico avanzará por pueblos y ciudades entre hogueras, escarcha, brazos enhiestos y propaganda: una epopeya fascista de 467 kilómetros para demostrar quién manda en la nueva España.
Sin embargo, la guerra no ha terminado. Una memoria se está construyendo y otra memoria se quiere borrar. En esos días crudos del otoño de 1939, miles de vidas humildes sufren la zarpa de la represión. Presos, fusilados, exiliados, trabajadores forzados, internos en campos de concentración, maestros depurados, vencedores desgraciados para siempre. El régimen trata de esconderlos. Pero ahí están: presentes.
Paco Cerdà, que trazó el rostro humano del 14 de abril, compone una vibrante sinfonía de posguerra. Con un coro de voces olvidadas por la Historia. Con el delirio megalómano de un mito –José Antonio– al servicio de su amo: Franco. Presentes es un viaje al corazón de nuestras tinieblas. El conmovedor relato de quienes soñaron unos ideales jamás enterrados.