Baviera, 1944. Los rumores de la guerra apenas llegan a la primera maternidad nazi, la Heim Hochland, creada por Heinrich Himmler en 1936 como parte del programa llamado Lebensborn. En ese idílico lugar se hace todo lo posible para ofrecer un ambiente armonioso a los hijos recién nacidos de miembros de las SS y a sus madres. Allí trabaja Helga, una enfermera modélica y entregada, que cuida de mujeres embarazadas y bebés, pero que asiste a situaciones que harán tambalearse sus certezas. Y allí llega, para dar a luz, la joven Renée, una francesa repudiada por su familia tras haberse enamorado de un alemán durante la Ocupación de París. Mientras reconstruye este inquietante gineceo en su realidad histórica, Los niños de Himmler ofrece una inmersión en la cotidianidad de un lugar concebido para desarrollar y «depurar» la raza aria, y criar a los futuros «señores de la guerra».
¿Cuántas Españas hay? ¿Cuántas debería haber? ¿Una, dos, tres? ¿Ninguna?
Esta cuestión lleva ocupando a los pensadores patrios más de cien años. En los últimos tiempos, junto con la clásica idea de las dos Españas cainitas, ha vuelto a cobrar fuerza una tercera que se situaría por encima del marco. Pero ¿es la solución al problema colocarse «angelicalmente» al margen?
Para Armando Zerolo no hay dos ni tres Españas, solo hay «una que discute, como hay amigos que se pelean, matrimonios que no se entienden en todo, y equipos de fútbol rivales». Negar esa tensión es lo realmente peligroso porque, opina, el problema en una sociedad abierta nunca será la polaridad, que no es lo mismo que la polarización.
En este libro, Zerolo, profesor de Filosofía Política y del Derecho, repasa nuestra historia reciente para revalorizar el conflicto y defender el disenso como material de construcción política frente a «categorías dogmáticas de pureza y neutralidad». Para eso hay que rechazar tanto el «cuento» pernicioso de las dos Españas como «ese intento bienintencionado que hoy se llama tercera España».
Contra la tercera España es un ensayo desprejuiciado que adopta una perspectiva novedosa. Con elegancia y mesura, sin caer en la complacencia, el autor plantea de manera cercana el famoso «problema de España» adaptado a los tiempos que corren, cada vez más hostiles para la democracia liberal.
En la Inglaterra del siglo XVIII, la relación entre el ser humano y los animales cambió para siempre con el descubrimiento de los grandes simios y la popularización de los animales de compañía entre la burguesía. Esta transformación dio lugar a un nuevo contexto cultural e intelectual que propició una mayor comprensión del resto de las criaturas del planeta, fomentando así su representación en la literatura moderna.
Laura Brown analiza algunas de las más destacadas ficciones narradas o protagonizadas por perros, a la vez que ahonda en la doble percepción que se tenía de los simios. Objeto de fascinación, los primates eran calificados de violadores, a la vez que se les atribuían las sensibilidades más delicadas, como el pudor o la justicia.
Este ensayo propone, pues, una perspectiva novedosa sobre la intimidad, la diversidad y la diferencia, una esclarecedora mirada sobre el modo en que las obras literarias se sirvieron de los animales para trasladar a la experiencia cotidiana las más variadas cuestiones filosóficas y metafísicas.