H. Gardner que ha revolucionado nuestras ideas sobre la inteligencia y la creatividad en multitud de libros ya clásicos, nos ofrece ahora un brillante análisis en el que nos muestra los cambios radicales que está produciendo su teoría de las inteligencias múltiples en nuestra comprensión de la educación y el desarrollo del ser humano. La teoría de las inteligencias múltiples afirma que la inteligencia no es un elemento único, sino que presenta diferentes aspectos relacionados con la globalidad de la mente. En este nuevo libro; Gardner desarrolla dos nuevas facetas del fenómeno en cuestión —la inteligencia existencial y la inteligencia naturalista — y sostiene que el concepto de inteligencia aún debería ampliarse mucho más, aunque sin llegar al extremo de incluir todas las facultades humanas y sin favorecer ningún sistema de valores concreto. También nos ofrece consejos prácticos sobre la aplicación educativa de su teoría en escuelas y museos y, en un animado diálogo, responde a las principales críticas que ha recibido su planteamiento en todos estos años. Por otra parte, nos expone sus provocadoras ideas sobre las múltiples formas de la creatividad, el liderazgo y la excelencia moral, y especula sobre el futuro de la relación entre las inteligencias múltiples y el mundo del trabajo.
Nuestra vida está dominada por el reloj corporativo al que muchos de nosotros nos adaptamos. Pero este no fue concebido para las personas, sino para el beneficio de las empresas. Tenemos que adoptar un concepto totalmente nuevo del tiempo: uno que nos dé a nosotros y a nuestro planeta un futuro mejor.
En la sociedad occidental, efectivamente, el tiempo nos genera angustia porque siempre nos parece que falta. Esto es porque el tiempo en el capitalismo es considerado un bien que puede comprarse y venderse. En ¡Reconquista tu tiempo!, Odell cuestiona la ética protestante del trabajo que impera en todo Occidente-, el denominado workaholismo, y lo vincula a la ansiedad que produce la fugacidad temporal. El contrapunto a este culto del trabajo es una cultura del ocio, la creación de espacios públicos, la exploración de «otras temporalidades», alejadas del concepto comercializable actual, el interés por el «tiempo geológico» o el «tiempo ecológico», y las nuevas realidades de vida en común. Es decir, una constatación de la «cronodiversidad».
Tras el brutal golpe de Estado de 1936, la represión fue uno de los pilares fundamentales para que la dictadura franquista se mantuviera durante cuarenta años en el poder, y la Dirección General de Seguridad (DGS), situada en la Real Casa de Correos, en plena Puerta del Sol, el símbolo del terror impuesto.
Por los calabozos de la DGS pasaron miles de hombres y mujeres que fueron encarcelados, torturados y asesinados: Marcos Ana, Marcelino Camacho, Enrique Ruano, Nicolás Sartorius o el histórico dirigente comunista Julián Grimau, entre otros. A pesar de que la DGS se mantuvo activa hasta entrada la democracia, actualmente no queda vestigio alguno que rememore lo que allí sucedió. Hay placas en honor a los que lucharon el 2 de mayo de 1808, a las víctimas del atentado del 11M o a los muertos por la Covid-19, pero nada que recuerde a todos aquellos que padecieron la dictadura de Franco.