Jane nace en la rectoría de Steventon en una familia devota a los libros y al conocimiento. Rodeada de hermanos con los que comparte lecturas en voz alta y representaciones de teatro, Jane destaca por su ingenio y su pensamiento libre, y encuentra en la escritura un espacio de reflexión, pertimento y, finalmente, reconocimiento.
Con su inteligente mirada y su prosa fluida, Cristina Oñoro nos redescubre en estas páginas a esta autora emblemática desde una perspectiva feminista, que cuestiona la supuesta conformidad de sus obras y valora su intelecto y su manejo de la ironía y la crítica social. Entretejido con su texto el trazo inconfundible de Ana Jarén nos devuelve a una Jane como nunca la habíamos visto.
Un ensayo audaz y revelador que convierte la sangre en una narradora poderosa de la historia, la cultura, la medicina y la identidad humanas.
Una expedición fascinante por la linfa que nos mantiene vivos, nos conecta y nos aterra. Con una mirada tan afilada como sensible, Mar Gómez Glez recorre siglos de ciencia, arte, religión y política para mostrarnos cómo la sangre ha simbolizado pureza, sacrificio, poder, identidad o redención. De las primeras transfusiones a los vampiros de Silicon Valley, pasando por los mitos religiosos, los crímenes rituales, la menstruación hasta llegar a los usos medicinales o el control biopolítico, esta obra rompe tabúes, mezcla saberes y late con la pasión de la vida.
«Germanito, hijo. Estate tranquilo que no pierdo mi saque desde el 72.»
Con estas palabras tranquilizadoras cruzábamos la red hacia el otro lado de la pista el Abuelo y yo con un objetivo claro en la cabeza: derrotar a unos rivales que nos habían llevado a un partido igualado y que sin duda venderían cara su derrota en el último juego.
Miguel Delibes fue, además de escritor, un hombre de familia. Una vertiente poco conocida y que mostraba a borbotones en el ámbito más íntimo. El tenis, la bici, la caza, Sedano, los entresijos familiares o los nervios que sufrió antes de la entrega del Premio Cervantes son algunos de los pasajes que nos relata el segundo de los dieciocho nietos del escritor que, a pesar de no haber disfrutado de un abuelo al uso, conoció de cerca a una persona especial que se desvivió, a su manera, por todos y cada uno de ellos.