Hasta ahora el mundo no ha sido capaz de prevenir o detener los asesinatos en masa. La evidencia de ese fracaso es abrumadora: el genocidio ha persistido siempre que los líderes políticos lo han considerado útil para sus propósitos, de Europa al sur de África, de Guatemala a Indonesia, de Camboya a Darfur. Daniel Jonah Goldhagen, autor del best seller internacional Los verdugos voluntarios de Hitler, que cambió nuestra manera de ver el Holocausto, advierte que este problema necesita ser repensado desde su origen. Este rompedor libro es af mismo tiempo un llamamiento y un plan de acción. El genocidio, un fenómeno demasiado común, forma parte de un mecanismo político más amplio, el «eliminacionismo». Goldhagen nos ofrece esperanzas reales de erradicarlo y nos invita a «centrar nuestra atención en ese azote, comprender sus causas, su naturaleza y su complejidad [...] y, progresando a partir de esa comprensión, diseñar unas instituciones y unas políticas que salvarían infinidad de vidas y que también eliminarían la letal amenaza bajo la que vive tantísima gente».
Este es el volumen de referencia sobre el bushid? («el camino del guerrero»), el muy citado ?y ampliamente malinterpretado? código de honor samurái. Basándose en textos históricos auténticos, Antony Cummins nos guía en una fascinante y detallada inmersión en el Japón medieval y la vida de los samuráis. El libro del budhid? desmantela mitos e idealizaciones para mostrarnos la verdad del código de caballería samurái. Reemplaza la imagen del infalible guerrero oriental con una realidad mucho más interesante: líderes militares curtidos, manchados de sangre, con fallas humanas y un complejo conjunto de ideas sobre el mundo que implicaban rituales y magia, tanto en la guerra como en la paz. Esta es la historia, en definitiva, del bushid?, el camino del samurái.
Las arpías. Medusa. Las esfinges. Circe. La mitología de todas las civilizaciones está llena de monstruos representados bajo forma femenina: son mujeres que no respetan los límites, enfadadas, codiciosas, abiertamente sexuales. Fueron concebidas como engendros deformes, horripilantes, para con el paso del tiempo atribuirles una belleza e inteligencia sibilinas. Su pecado es poner en jaque el valor y la fortaleza masculinas, desafiar a los grandes héroes, amenazar la historia. En este ensayo que combina la crítica histórica y literaria con el manifiesto político y las memorias, Jess Zimmerman nos ofrece un repaso lúcido y combativo por esas grandes fealdades atribuidas a las mujeres desde el inicio de los tiempos, representadas en once monstruos legendarios. Porque, tal vez, aquello que nos hace peligrosas, o poco deseables, es en realidad nuestra mayor fortaleza.