Los antiguos dictadores como Hitler, Stalin o Mao gobernaron mediante la violencia, el terror y la dominación ideológica. Pero en las últimas décadas se ha consolidado una nueva generación de hombres fuertes que, sirviéndose de los medios de comunicación y las redes sociales, ha rediseñado el gobierno autoritario para un mundo más sofisticado y globalmente conectado.
En lugar de una represión abierta y masiva, gobernantes como Vladimir Putin, Recep Tayyip Erdogan y Viktor Orbán controlan a sus ciudadanos distorsionando la información y simulando procedimientos democráticos. Al igual que los propagandistas y voceros en las democracias, estos nuevos dictadores retuercen las noticias para granjearse el apoyo social, cultivar una imagen de competencia y ocultar la censura. Y utilizan las instituciones democráticas para socavar la democracia misma, al mismo tiempo que aumentan el compromiso internacional para obtener beneficios financieros y reputacionales.
¿Quién es AYN RAND? Pocos intelectuales del siglo XX han sido tan influyentes -y controvertidos- como la novelista y filósofa Ayn Rand. Su pensamiento sigue teniendo un profundo impacto, sobre todo en quienes llegan a ella a través de sus novelas Atlas Shrugged y The Fountainhead, con sus mensajes centrales sobre el individualismo, la autoestima y el derecho a vivir sin las imposiciones de los demás. Aunque ignorada o despreciada por algunos académicos, tradicionalistas, progresistas e intelectuales públicos, sigue siendo una gran influencia para muchos de los principales legisladores, asesores políticos, economistas, empresarios e inversores del mundo. ¿Por qué sigue siendo tan influyente la obra de Rand? Ayn Rand: An Introduction ilumina la importancia de Rand, detallando su forma de entender la realidad y la naturaleza humana, y explora la fascinación y los debates actuales en torno a sus conclusiones sobre el conocimiento, la moral, la política, la economía, el gobierno, los asuntos públicos, la estética y la literatura. El libro también las sitúa en el contexto de su vida y su época, mostrando lo revolucionarias que fueron y cómo han influido y siguen influyendo en los debates sobre política pública.
Decir filosofía es para Gabriel Albiac decir un juego, una feliz indolencia o una melancolía sabia y escéptica. También es soledad y, a veces, casi lo único que puede darnos compañía. Su Elogio de la filosofía emprende un viaje fascinante y muy personal por las preguntas fundamentales que nos hemos hecho siempre.
Sus páginas nos hablan de la existencia y su sentido, el tiempo y la muerte, la libertad, la belleza o la verdad en un estilo único, lírico y culto, preñado de referencias literarias y artísticas. En sus páginas desfilan las palabras y las ideas de la sabiduría clásica en Heráclito, Platón o Marco Aurelio; de San Pablo y la Biblia; de La Boétie, Montaigne, Pascal o Spinoza; de poetas como Quevedo, John Keats o W. H. Auden; y obras como La Ilíada o el Cristo de Grünewald.
En esta travesía no hay programa ni decálogo alguno, no hay respuestas cerradas, tan solo un bello «consuelo de la huida» y una «lucha por conocer» que nos acerca a eso que llamamos libertad.