La asombrosa historia de un niño judío que sobrevivió a los nazis escondido en los bosques de Polonia.
Maxwell Smart tenía solo once años cuando toda su familia fue asesinada. Huyó al bosque, cavó un hoyo para refugiarse y buscó comida en las granjas cercanas para sobrevivir. Con la ropa hecha harapos y la borde de la inanición, escapó repetidamente de la muerte a manos de los nazis. Después de meses en soledad, Maxwell se encontró con otro niño, Janek, quien al igual que Maxwell, era huérfano, y pronto se hicieron amigos. Un día, los niños descubrieron a una bebé, aún viva, en los brazos de su madre muerta.
La épica historia de Maxwell nos muestra cómo un célebre pintor emergió de la brutalidad de la guerra para ofrecer al mundo obras preciosas, en contraste con los horrores de su sufrimiento. El niño del bosque es un documento histórico notable sobre una época atroz que nunca deberíamos olvidar.
Agosto de 1944. Treinta y siete oficiales de inteligencia aliados, condenados a muerte, entran en el Bloque 17 del campo de concentración de Buchenwald. Entre ellos, el comandante Forest Yeo-Thomas, enviado especial de Churchill como enlace con los líderes de la Resistencia; el capitán Harry Peulevé, responsable de la SOE (red creada para sabotear y espiar a los nazis), y el teniente Stéphane Hessel, agente de los servicios secretos de la Francia Libre (y posteriormente célebre autor de ¡Indignaos!). Tres semanas después de su llegada, el jefe del bloque recibe una primera lista de hombres que van a ser ejecutados. Pronto les tocará a esos tres oficiales. Con la complicidad de la resistencia clandestina del campo, los tres trazarán un plan arriesgado: entrar en los mortíferos barracones donde se experimenta con una vacuna contra el tifus. Una carrera contrarreloj que dejará sin aliento a los lectores mientras viven los días de coraje, angustia y esperanza de un puñado de hombres atrapados en las luchas de poder de Buchenwald.
Es en el Ártico donde se siente con más fuerza el eco de los cañones que retumban en Ucrania. Es allí donde China, Rusia y la OTAN se han dado cita para el duelo final. Antes considerado la última de las fronteras, ahora es el frente más candente. Es el gran convidado de piedra de nuestro tiempo, en apariencia ajeno a la disolución del orden mundial en curso, pero en realidad en el centro de todo. La guerra blanca ya está entre nosotros, y el dominio del Ártico es la verdadera apuesta en juego.
Marzio G. Mian es uno de los pocos periodistas que lleva años relatando sobre el terreno la transformación histórica de la región polar provocada por el cambio climático. Allí, el deshielo de un territorio virgen y aún por explotar ha atraído el interés de las potencias mundiales: tierras raras, hidrocarburos, pesca, nuevas rutas estratégicas. Desde Chukotka hasta Groenlandia, desde Alaska hasta el mar de Barents, este reportaje reúne testimonios exclusivos —de un obispo designado por Putin para la evangelización del norte, de un comandante de la guardia costera noruega, de los lugareños de un remoto pueblo pesquero groenlandés— y muestra cómo, en la Guerra blanca, el Ártico ya es el primer gran perdedor.