A lo largo de los 91 capítulos más el epílogo de los que consta el libro, Arturo Pérez-Reverte narra los principales acontecimientos ocurridos desde los orígenes de nuestra historia y hasta el final de la Transición con una mirada subjetiva, construida con las dosis exactas de lecturas, experiencia y sentido común. «La misma mirada con que escribo novelas y artículos -dice el autor-; no la elegí yo, sino que es resultado de todas esas cosas: la visión, ácida más a menudo que dulce, de quien, como dice un personaje de una de mis novelas, sabe que ser lúcido en España aparejó siempre mucha amargura, mucha soledad y mucha desesperanza.»
En Cómo fabricar a una feminista, Sara Huff proporciona valiosos antecedentes históricos e investigación sobre el feminismo, así como proporciona experiencia de primera mano sobre la formación de una verdadera feminista y la destrucción total que le espera si continúa por el camino del verdadero feminismo.
La autora responde a preguntas sobre el feminismo verdadero como:
¿Qué es el verdadero feminismo?
¿Qué es una verdadera feminista?
¿Cuáles son las consecuencias?
Si uno se propusiera crear una feminista, ¿cómo lo haría?
Si una se convirtiera en feminista y viera lo que es el verdadero feminismo, ¿seguiría siendo una?
¿Cuál es el objetivo final del feminismo?
¿Existe una verdadera libertad dentro del feminismo o el fin es un ejercicio en vano?
¿Cómo se garantiza que la generación del mañana no sea víctima de la cosmovisión del feminismo?
¿Cómo rescatar a los que ya han sido víctimas de él?
La globalización, acelerada por las nuevas tecnologías, acerca los espacios culturales entre sí y genera un cúmulo de prácticas sociales y formas de expresión. Esto tiene un efecto aglutinante en el campo cultural: los contenidos culturales heterogéneos se superponen y se atraviesan.
«Un escritor es alguien que presta atención al mundo», expuso Susan Sontag en su discurso de aceptación del Premio de la Paz que le otorgó la Asociación de Libreros Alemanes en 2003, y nadie sirvió de mejor ejemplo de esta definición que ella. La inteligencia incisiva de Sontag, su brillantez expositiva, su profunda curiosidad por el arte, la política y la responsabilidad testimonial del escritor le han asegurado un lugar entre las pensadoras y escritoras más importantes del siglo XX.
En el Japón tradicional, el arte de la guerra, así como las relaciones sociales, estaban oficialmente regidos por el Bushido, el código del honor de los samurais. Pero el Bushido tenía un lado secreto: el arte del Ninjutsu. Aunque los ninjas, expertos en infiltración, inteligencia, espionaje y contraespionaje, no estaban sujetos al Bushido, no obstante poseían unos valores y una tradición igualmente importante que les distinguía de los simples ladrones. Su arte, tanto invisible como indispensable, se transmitía en el seno de escuelas secretas, basándose en unos pocos manuales escritos en un lenguaje codificado. El Shóninki, redactado por el maestro ninja Natori Masazumi en 1681, es uno de los más importantes. Además de sus enseñanzas estratégicas -con unos principios que siguen siendo actuales- el Ninjutsu también aparece en este texto como una auténtica disciplina espiritual, demostrando un profundo conocimiento del ser humano y del mundo.
Esta versión comentada del Shóninki, por fin disponible en español, interesará por igual a los amantes de las artes marciales y la estrategia, así como a quienes apasiona la cultura japonesa.
¿Por qué López Obrador se ha obsesionado con los medios (sobre todo con los “conservadores”), a quienes considera sus más fieros contrincantes? ¿Por qué miente y desinforma con tanta confianza incluso cuando se le presentan evidencias que anulan sus afirmaciones? ¿Qué consecuencias políticas tiene su actitud retadora y desdeñosa hacia la verdad y los hechos?
Sea como un recurso para polarizar al país en su beneficio o como una genuina estrategia de cambio, el presidente de México ha logrado convertir la relación entre el poder y los medios de comunicación en uno de los aspectos centrales de su gestión. Esto ha generado confrontación, pero también dependencia, y ha marcado el ritmo de la discusión público en México desde que el presidente estableció las conferencias “mañaneras” como la principal vía de comunicación de su gobierno.