PANDORA NACIÓ PARA CAMBIARLO TODO. AUNQUE NADIE LA ADVIRTIÓ...
¿Y si la mayor amenaza de los dioses fuera el destino de la humanidad? Cuando Prometeo, titán traidor a su estirpe, crea a los primeros humanos por orden de Zeus, cree estar cumpliendo un acto de redención. Pero los dioses no buscan compañía: quieren adoración. Pronto, Prometeo se enfrenta al dilema de seguir sirviendo al dios que destruyó a su familia o dar a sus criaturas el fuego divino, el don del conocimiento.
En un Olimpo donde el poder es capricho y la eternidad una condena, dioses y titanes manipulan el destino de los mortales. Lo único que puede alterarlo es una vasija cerrada... y una mujer que aún no ha nacido.
En esta novela narrada por los cuatro protagonistas de la historia, Pol Gise nos brinda una reinvención moderna, ácida y emotiva del mito de Pandora, repleta de humor oscuro y crítica feroz. Una poderosa mirada sobre la libertad, la creación y el precio del poder de la mitología griega como nunca nos habían contado.
¿Puede tener sentido un mundo en el que los inocentes sufren? ¿Podemos seguir creyendo en un poder divino o en el progreso humano si hacemos una taxonomía del mal? ¿Es el mal profundo o banal?
En esta obra fundamental, Susan Neiman argumenta que estas preguntas impulsaron la filosofía moderna. Los filósofos tradicionales, de Leibniz a Hegel, intentaban defender al Creador de un mundo en el que el mal existe. Inevitablemente, ese esfuerzo, combinado con la obra de escritores como Pope, Voltaire y el Marqués de Sade, erosionaron la fe en la benevolencia, el poder y la relevancia de Dios, hasta que Nietzsche afirmó que había sido asesinado. También produjo la distinción entre el mal natural y el mal moral que ahora damos por sentada. Así, la filosofía contemporánea considera al Holocausto como el mal moral final y Neiman concluye que dos posturas básicas atraviesan el pensamiento moderno. Una, de Rousseau a Arendt, insiste en que la moralidad exige que hagamos inteligible el mal. La otra, de Voltaire a Adorno, insiste en que la moralidad exige que no lo hagamos.
En 2010, dos décadas después del fin de la Guerra Fría, diez espías rusos fueron arrestados en Estados Unidos tras ocultar su verdadera identidad a sus amigos, sus vecinos e incluso a sus hijos. Formaban parte de un programa de espionaje iniciado casi un siglo antes, cuando el gobierno revolucionario bolchevique comenzó a enviar a ciudadanos soviéticos a otros países para hacerse pasar por aristócratas, comerciantes y estudiantes extranjeros. Unas misiones encubiertas algunas, notables hazañas de espionaje, otras, sonados fracasos que podían durar décadas. Shaun Walker revive esta historia en una fascinante crónica que profundiza en el núcleo de lo que se convirtió en el programa de espionaje más ambicioso de la historia.