¿Puede tener sentido un mundo en el que los inocentes sufren? ¿Podemos seguir creyendo en un poder divino o en el progreso humano si hacemos una taxonomía del mal? ¿Es el mal profundo o banal?
En esta obra fundamental, Susan Neiman argumenta que estas preguntas impulsaron la filosofía moderna. Los filósofos tradicionales, de Leibniz a Hegel, intentaban defender al Creador de un mundo en el que el mal existe. Inevitablemente, ese esfuerzo, combinado con la obra de escritores como Pope, Voltaire y el Marqués de Sade, erosionaron la fe en la benevolencia, el poder y la relevancia de Dios, hasta que Nietzsche afirmó que había sido asesinado. También produjo la distinción entre el mal natural y el mal moral que ahora damos por sentada. Así, la filosofía contemporánea considera al Holocausto como el mal moral final y Neiman concluye que dos posturas básicas atraviesan el pensamiento moderno. Una, de Rousseau a Arendt, insiste en que la moralidad exige que hagamos inteligible el mal. La otra, de Voltaire a Adorno, insiste en que la moralidad exige que no lo hagamos.
En 2010, dos décadas después del fin de la Guerra Fría, diez espías rusos fueron arrestados en Estados Unidos tras ocultar su verdadera identidad a sus amigos, sus vecinos e incluso a sus hijos. Formaban parte de un programa de espionaje iniciado casi un siglo antes, cuando el gobierno revolucionario bolchevique comenzó a enviar a ciudadanos soviéticos a otros países para hacerse pasar por aristócratas, comerciantes y estudiantes extranjeros. Unas misiones encubiertas algunas, notables hazañas de espionaje, otras, sonados fracasos que podían durar décadas. Shaun Walker revive esta historia en una fascinante crónica que profundiza en el núcleo de lo que se convirtió en el programa de espionaje más ambicioso de la historia.
Toda la verdad del proceso que conmocionó a España, contada por su juez protagonista.
Desde el propio tribunal en cuyo banquillo se sentaron miembros de la familia del rey, el juez José Castro nos revela los secretos de una de las investigaciones más mediáticas y complejas de la historia judicial de nuestro país. Con un estilo analítico y mordaz, Castro invita a la reflexión sobre el estado actual de la democracia y la justicia en nuestro país y desentraña cómo la corrupción se infiltra en las instituciones y cómo la justicia puede ser la última barrera ante el abuso de poder.
Este libro no solo es esencial para quienes deseen comprender el Caso Nóos desde su raíz, sino también para todos aquellos que busquen entender el funcionamiento de las instituciones y el papel del poder judicial en la lucha contra la corrupción.
Más que un análisis, es un ejercicio de responsabilidad cívica.