Estamos ante la idea de un principio que es el origen de todas las cosas, tanto en sus manifestaciones físicas como en sus aspectos abstractos, y al que todo debe retornar. El Tao es la energía fundamental que sostiene al universo y su movimiento. Una fuente cósmica primigenia de la que surge la creación. Es el camino por antonomasia, anterior a todo lo demás. Es uno de los fundamentos de la doctrina iniciática del taoísmo filosófico, con un papel relevante en la religión china, en el budismo y el neoconfucionismo. Es abstracto, amorfo, inaudible, intangible e inasible. Del Tao surge todo lo demás y por tanto es la esencia de todo lo existente. Una fuente de inspiración permanente para el hombre a lo largo de generaciones, que se expande más allá de las fronteras del Lejano Oriente y que aún perdura y tiene vigencia y gran influencia en nuestros días.
El Banquete es uno de los más reconocidos y admirados diálogos de Platón. El tema principal de esta obra es el Amor. El ateniense Apolodoro cuenta a varias personas la historia de una comida dada por Agatón a Sócrates, Fedro, al médico Eriximaco, al poeta cómico Aristófanes y a otros, cuando consiguió el premio por su primera tragedia. ¿De qué se hablará en la velada? Del Amor. He aquí a Platón en su máximo esplendor. ¡Con qué arte prepara al espíritu para oír la teoría que va a desarrollar de forma tan natural y sencilla, al tiempo que lo envuelve todo con rigor lógico en el discurso que cada uno de los convidados debe pronunciar sobre la materia amorosa!
El Amor es el más dichoso de los dioses; es de naturaleza divina. ¿Y por qué el más dichoso? Porque es el más bello, tierno, justo y escapa siempre a la ancianidad siendo compañero eterno de la extraordinaria juventud.
Solución X es una colección de tres tomos, con 365 temas de la vida diaria que nos hacen reflexionar acerca de las cuestiones de mayor relevancia. Conozca los valores y principios que funcionan siempre.Solución X es un recurso de ayuda integral para vivir mejor.
Un ensayo agudo y cuestionador, que revela los intereses tras el término «cultura de la cancelación» y revisa los criterios con los que evaluamos el arte hoy.
¿Existe de verdad una «cultura de la cancelación» censora y puritana, que limite la libertad de los artistas? O, más bien, «¿por qué la llaman “cancelación” cuando quieren decir crítica?». Eso se pregunta Gonzalo Torné en un artículo que recibirá una respuesta inesperada: la de Clara Montsalvatges, uno de los personajes de sus novelas. Entre los dos, dibujan aquí el retrato de un escenario en el que las «audiencias emancipadas» plantean nuevas exigencias a los creadores, y se preguntan por las responsabilidades de una representación artística comprometida con la captura de la complejidad.