Una lectura absorbente que arroja luz sobre uno de los delitos más lucrativos y desconocidos del mundo: el robo de arte.
Casi tan antiguos como la propia humanidad, los robos de arte se remontan hasta los orígenes de los primeros grandes imperios. Desde entonces, nos fascinan y repelen por igual, pero, ¿qué se esconde tras ellos? ¿Por qué se roba el arte? ¿Qué ocurre con las piezas robadas? ¿Existen realmente los robos por encargo? ¿Cómo funciona el mercado negro del arte? Encontraremos respuesta en este apasionante recorrido a través de cincuenta robos y saqueos que han determinado el rumbo de la historia. Pero, sobre todo, intentaremos dar respuesta al mayor enigma de todos, ¿por qué, a pesar de que la mayoría de nosotros nos encontramos del lado bueno de la historia, nos resultan tan fascinantes?
Lo que podemos aprender del ascenso -y caída- de algunas de las civilizaciones más importantes de la historia
Todas las edades de oro están marcadas por períodos de espectacular florecimiento cultural, exploración científica, logros tecnológicos y crecimiento económico. Sin embargo, no hay dos iguales: sus creencias, sociedades y lugar en el mundo varían. A pesar de ello, todas esas épocas de esplendor han llegado a su fin, ya sea por presiones externas o por fracturas internas; por exceso de arrogancia o por falta de cautela.
El historiador y ensayista Johan Norberg analiza en Momentos cumbre de la humanidad siete de las mayores civilizaciones -la antigua Atenas, la República romana, el Bagdad abasí, la China de los Song, la Italia del Renacimiento, la República holandesa y la anglosfera- e intenta destilar sus puntos fuertes y sus debilidades para responder a la pregunta:
¿CÓMO PODEMOS ASEGURARNOS DE QUE NUESTRA EDAD DE ORO ACTUAL NO TERMINE?
Tan perspicaz como fascinante, este libro es a la vez un canto a nuestro increíble progreso y una advertencia de que no podemos permitirnos ser complacientes.
Hubo un tiempo en que los hombres cruzaban océanos en barcos de vapor, creían en Dios, en el Estado y en la ducha fría. No porque fueran espartanos, sino porque no tenían más remedio. Hoy, en cambio, somos incapaces de sobrevivir sin un té matcha con leche de soja, sepultamos nuestras arrugas bajo toneladas de filtros digitales y debatimos sobre la opresión estructural desde un iPhone de 1.200 euros. Algo se ha ido al carajo en muy poco tiempo.
En los dos tomos que componen Los engranajes de Occidente, Fabián C. Barrio analiza desde una perspectiva psicosociológica el declive de una civilización que ha pasado de alzar catedrales a cancelar panaderos. Del humanismo al algoritmo. Del sacrificio a la sobreexposición emocional. Hoy asistimos al auge de la cultura woke y su perpetua batalla con la realidad tangible, a la resurrección kitsch de las ultraderechas con su dorado tupé, a los nacionalismos que brotan donde ya no queda ni nación ni sentido de pertenencia, a la manipulación política descarada y constante, y a las redes sociales como nuevo teatro de sombras, donde todos actuamos pero nadie vive de verdad.