El periodo helenístico fue una época fascinante con un panorama filosófico vibrante y diverso: no solo nacieron dos nuevas escuelas de pensamiento —el epicureísmo y el estoicismo—, sino que se produjeron avances significativos en la Academia de Platón y tanto los aristotélicos como los cínicos continuaron desarrollando sus ideas. Y es que muchas de las ideas que hoy asociamos con la filosofía moderna y la Ilustración —como el empirismo, el materialismo y el escepticismo religioso— ya fueron ampliamente discutidas por los filósofos helenísticos.
En Filosofía helenística, Sellars ofrece una introducción accesible y temática a la filosofía de esta época. El autor pone énfasis en la perspectiva práctica de estos pensadores, que consideraban la filosofía una herramienta para la vida diaria, y resume los debates clave sobre temas que van desde la epistemología hasta la filosofía política. Y, dado que las ideas de los filósofos helenísticos tuvieron una gran influencia en el pensamiento posterior, nos muestra también el desarrollo de la filosofía moderna temprana.
Con una prosa clara y rigurosa, Sellars logra acercar al lector contemporáneo una de las épocas más fértiles del pensamiento antiguo.
El kitsch ha cambiado. Lo que antes se consideraba un estilo de mal gusto, relegado al ámbito decorativo y asociado a la estética burguesa, se ha transformado en un «neokitsch» global que impregna la arquitectura, el ocio, la moda, el mundo del espectáculo e incluso la comunicación digital. Su influencia ha crecido tanto que ha dado lugar a un «kitsch de lujo», adoptado por grandes marcas y élites financieras. Expansivo y omnipresente, ya no se limita a los objetos o las imágenes, sino que configura una auténtica civilización cimentada en la lógica del exceso: la civilización del «demasiado».
Ocho décadas después de Colón, un español llamado Legazpi triunfó donde Colón había fracasado. Navegó hacia el oeste para establecer un comercio continuo con China, entonces el país más rico y poderoso del mundo. En Manila, ciudad fundada por Legazpi, la plata de América extraída por esclavos africanos e indios, se vendía a los asiáticos a cambio de seda para los europeos. Fue la primera vez que bienes y personas de todos los rincones del mundo estaban conectados en un único intercambio mundial. Así como Colón creó un nuevo mundo biológicamente, Legazpi y el imperio español al que sirvió crearon un nuevo mundo económicamente. En esta historia Mann descubre el germen de las disputas políticas más feroces de la actualidad, desde la inmigración hasta la política comercial y las guerras culturales. En 1493, Mann ha vuelto a ofrecer a los lectores una interpretación científica reveladora de nuestro pasado sin igual en su autoridad y fascinación