Explora los aspectos más desconocidos y sorprendentes de la Segunda Guerra Mundial de la mano de uno de los mayores expertos sobre el conflicto bélico en nuestro país.
Un volumen lleno de anécdotas curiosas y poco transitadas que ofrece a los lectores una perspectiva novedosa y única del conflicto que cambió el devenir de la historia moderna. A través de breves y amenos capítulos conoceremos historias como la inusual vuelta al mundo en velero en plena guerra, el enigma del Salón de Ámbar, la escalera de la muerte de Mauthausen o el complot del Vaticano contra Hitler. También descubriremos los secretos detrás de figuras tan míticas como el escritor inglés Ian Fleming —quien, además de ser el creador de James Bond, vivió sus propias experiencias dignas de una novela de espionaje—, la verdad de la «Gran Evasión» de prisioneros alemanes en Estados Unidos y desentrañaremos los episodios más ignorados de la vida de personajes destacados como Winston Churchill o Eisenhower.
Juanjo Ortiz desempolva estos sucesos que, a pesar de haber permanecido en la sombra, fueron los que condicionaron y dieron forma al acontecimiento más atroz y relevante del siglo XX.
Adolfo Posada, uno de los publicistas más destacado del siglo XX, redactó El Sufragio. Según las teorías filosóficas y las principales legislaciones en pleno debate sobre la crisis del parlamentarismo que se vivía durante la Restauración. La corrupción electoral, el caciquismo o el abstencionismo eran males endémicos que sólo podían superarse, según Posada, merced a una honda reestructuración del voto individual a cuyo través se ejercía la soberanía popular. En sus sistemáticas reflexiones –acompañadas de una mirada a los sistemas electorales comparados que él consideraba más dignos de imitación– el jurista asturiano profundizó sobre los distintos elementos del sufragio, sus clases, la administración electoral y sus garantías, proponiendo un auténtico sufragio universal, en el que, por supuesto, se incluyera a las mujeres. La obra supuso un esbozo teórico de una realidad que pondría en práctica la Segunda República una treintena de años más tarde, pero planteó también cuestiones que a día de hoy, más de un siglo después, todavía son objeto de debate.
En esta época que estamos viviendo de posverdad, en la que priman las noticias falsas y la desinformación, mentir es ya una práctica habitual, y la verdad y su búsqueda han perdido su valor. No obstante, las mentiras no son una novedad: nos han acompañado a lo largo de la historia y siempre han formado parte de nuestras vidas y nuestras conductas.
Aprendemos a mentir desde la más tierna infancia y, aunque todos hemos contado alguna mentira piadosa, lo importante es identificar las mentiras más peligrosas. Por suerte, con el tiempo se han ido actualizando las técnicas y herramientas para detectarlas: las imágenes neuronales y la inteligencia artificial, entre otras, nos ayudan a aplicar una perspectiva cognitiva, a detectar las señales no verbales y a encontrar las pruebas que se escapan a simple vista.