Enmarcado en el periodo de «entrecrisis» que va desde el crash financiero de 2008 hasta la irrupción de la COVID-19, este libro examina el imaginario social de nuestro tiempo a través del lente de la distopía. Por medio de temas como la austeridad, la nostalgia, la naturaleza, la tecnología, el género y el autoritarismo en las narrativas distópicas de diversos medios —incluyendo el cine, la televisión, los cómics o los videojuegos—, Lorena Gómez-Puertas, Mercè Oliva y Óliver Pérez-Latorre agrupan una serie de contribuciones que reflexionan sobre el modo en que estas influyen en nuestra percepción de la época actual.
Las aportaciones que forman parte de este volumen, a caballo entre el análisis narrativo y la reflexión sociopolítica, nos permiten adentrarnos en tres áreas temáticas: (1) distopía e imaginarios tecnológicos; (2) distopía, género y feminismos; y (3) paisajes pre y post-apocalípticos: recesión, regresión y eco-distopías.
El propósito de esta obra es aportar los fundamentos básicos de la neuropsicología a estudiantes y profesionales interesados en adentrarse en esta disciplina, de una forma clara y sintética, sin pretensión de adentrarse en investigaciones muy puntuales. El manual consta de doce capítulos estructurados en dos bloques. En un primer bloque se aborda la descripción de los síndromes neuropsicológicos clásicos: alteraciones de la atención y la conciencia; alteraciones de la percepción y reconocimiento: agnosias; alteraciones del lenguaje: afasias y otros trastornos relacionados con la comunicación; alteraciones de la memoria: amnesias; alteraciones motoras: apraxias, y alteraciones del lóbulo frontal: síndromes disejecutivos. En un segundo bloque, se tratan los principales trastornos neuropsicológicos: neuropsicología de las demencias; neuropsicología de los traumatismos craneoencefálicos; neuropsicología de los accidentes cerebrovasculares; neuropsicología de las epilepsias; neuropsicología de las enfermedades desmielinizantes: esclerosis múltiple, y neuropsicología de los trastornos del movimiento.
Desde muy joven, Blondel recogía notas personales a modo de diario. Muchas de ellas se perdieron, siendo la primera que se conserva de 1881, cuando apenas contaba 19 años. Valor especial tienen los cuadernos que escribió desde el 24 de noviembre de 1883 hasta el 6 de noviembre de 1894, con 33 años recién cumplidos.
En estos cuadernos íntimos se levanta acta de una sociedad con la que el joven Blondel desea dialogar para superar malentendidos y buscar la verdad compartida. Pero sobre todo el lector va a conocer de primera mano una vida haciéndose, donde las circunstancias y los sentimientos personales, las creencias y las lecturas, las certezas filosóficas, los interrogantes y los hallazgos reflejan la complejidad de su personalidad y descubren las bases donde se asienta La acción (1893), obra que revolucionó el panorama de la filosofía francesa e influyó en la occidental a lo largo del siglo XX.
Nada tan prodigioso como asistir al nacimiento de un intento coherente de comprender el mundo, preguntarse por la propia existencia y relacionarse con Dios. Porque no otra cosa son estas páginas, donde la brillantez del intelectual se encarna en mil detalles que conforman una vida. De hecho, ninguna teoría que se precie puede desligarse de su creador sin quitarle, hasta vulgarizarla, ese hálito de vida que la hace única, palpitante y fecunda para las futuras generaciones de lectores.