En Reír, crecer, vivir, Navajo entrelaza magistralmente lo placentero y lo profundo, infundiendo cada reflexión diaria con humor y perspicacia espiritual. La risa diaria proporcionada por los eventos de la vida real sirve como recordatorio de que la alegría es una parte esencial de nuestro viaje espiritual. Mientras te ríes, también creces, tanto en tu comprensión de las Escrituras como en tu relación personal con Cristo.
La sociedad global del siglo XXI parece más polarizada que nunca. Para algunos, los humanos estaríamos más cerca que nunca de los dioses gracias a los logros civilizatorios. Para otros, habríamos puesto en peligro la vida del planeta y los derechos fundamentales. Las culturas de la cancelación o despiertismo (wokeness) aumentan las tensiones sociales, voluntaria o involuntariamente. Desde el deporte hasta la política -incluida la guerra-, pasando por el trabajo o la educación, la persona contemporánea busca héroes de distintos bandos cuando no logra alcanzar el éxito en todas las facetas de la vida. La humanidad, como reconocimiento de la vulnerabilidad, como competencia en el arte de la compasión, es cada vez más escasa. Tras un viaje que emprenderán por un universo tecnológico y veloz que parece un campo de minas, los lectores encontrarán el retrato robot de una humanidad futura que se reencuentra con los ángeles de la tierra y de la luz en la senda de un humanismo equilibrado. Para este viaje Fernando Gil Villa construye una universitas navis, una nave compuesta de una infinidad de partes para explorar tanto lo inhumano como los posthumano en un mundo humano fracturado lleno de amenazas. Su nave se enfrenta a aquella otra que pintó El Bosco, la Narrenschiff, llena de necios y locos que a veces con optimismo y otras con pesimismo van dejando una estela de insensateces y exageraciones que amenazan el luminoso humanismo que Gil Villa defiende (R. Bartra).
Este libro constituye un acto de gratitud intelectual, una muestra de deslumbramiento producto de una fervorosa lectura de sus libros, pero sobre todo es una invitación a acercarse al autor latinoamericano más universal. Escribió Jorge Luis Borges que él se sentía más orgulloso de las obras que había leído que de las que había escrito. Orgullo que comparte con uno de sus mejores lectores: José Emilio Pacheco. Desde el recuento puntual de su vida literaria hasta la vivisección de su obra escrita, José Emilio Pacheco recorre los caminos del vasto laberinto borgeano y sus acertijos inagotables.
El concepto de ideología forma parte de nuestro vocabulario política habitual. Sin embargo, no por ello deja de ser un concepto sujeto a constante polémica y debate sobre su verdadero significado y utilidad. El profesor Michael Freeden, a quien no escapa el descrédito que la noción de ideología ha sufrido en el siglo XX, ofrece en este libro un pormenorizado análisis del origen, historia e interpretaciones del concepto en el mundo contemporáneo. Por añadidura, Freeden polemiza con quienes consideran superado el tiempo de las ideologías y brinda al lector una defensa de la ideología como forma de pensamiento indisociable de la política occidental.
Partiendo de una refinada y vivificante traducción propia del drama sofocleo, Carlos García Gual nos guía en este original estudio a través del laberinto de la propia tragedia y de su posterior recepción: desde el teatro en Atenas a la larga sombra de Sófocles que se extiende, entre otros, hasta el psicoanálisis de Freud. Un libro rico y lleno de sugerencias para la interpretación de uno de mitos más influyentes de la cultura occidental, cuya actualidad perdura y nos hace de espejo.
Siguiendo la estela de Stefan Zweig, Marianne y Pedro Barceló ofrecen aquí un recorrido por la historia del mundo clásico a través de una galería de temas, figuras y personajes mitológicos, literarios e históricos que se extienden en un arco cronológico desde la Grecia arcaica hasta la Edad Media bizantina. Desfilan por sus páginas personajes como Nerón, Heliogábalo o Diocleciano, mujeres apasionantes como Mesalina, Agripina o la reina Zenobia y figuras literarias como las que pululan por el "Satiricón" de Petronio o por los escritos de Séneca. Una constelación de historias individuales que iluminan el universo fascinante de la cultura clásica. Prólogo de David Hernández de la Fuente