Ver como
Ordenar por
Mostrar por página
Imagen de LA EDUCACION CIVICO SOCIAL EN 2DO(OF)
300

LA EDUCACION CIVICO SOCIAL EN 2DO(OF)

La educación debe empezar por el principio. Si la ciudadanía legal comienza, en nuestro país, a los dieciocho años, la ciudadanía "educativa" debe empezar mucho antes. Para ello es necesario que las propuestas concretas de acción cívico-social en el aula partan de una amplia reflexión pedagógica que favorezca un clima de ciudadanía en los centros escolares. Una reflexión que permita a los educadores profesionalizarse en la función comprensiva, como mediadores e intérpretes, de los acontecimientos cívicos. La educación cívico-social no debe acentuar el papel de estudiantes o alumnos, sino el de aprendices de la ciudadanía democrática. Este libro pretende colaborar en esta dirección considerando, principalmente, las posibilidades de la educación cívico-social en la educación infantil. ¿Cómo puede el educador contribuir a la formación cívica? ¿Cómo se puede comprender y aplicar el principio de interdependencia humana en la educación infantil? El objetivo cívico-social de que los alumnos adopten críticamente los valores democráticos ¿se puede lograr en la educación infantil? ¿Cuáles son los itinerarios de formación de los educadores para que contribuyan a la formación crítica de sus alumnos? A estos y otros interrogantes trataremos de dar aquí respuesta.
300
Imagen de PILDORITAS PARA EL ALMA
300

PILDORITAS PARA EL ALMA

Pildoritas para el alma es una vida narrada en forma de testimonio y en ese sentido es una invitación a experimentar la gracia y el poder de Dios en cada instante de nuestra vida. Es una degustación de lo que podemos llegar a saborear cuando somos capaces de poner nuestra confianza en el Creador y decidirnos por una vida pegada a Cristo, en donde estemos conectados minuto a minuto, segundo a segundo, dependiendo en cada paso del poder de su gracia y su cuidado. Pildoritas para el alma, es un conjunto de reflexiones que nos hablan de momentos de sublime experiencia con el Padre Celestial y está dirigido al alma angustiada, como también para los corazones desvalidos y para aquellos que atraviesan por etapas de falta de fe. Es un bálsamo que trae aliento al alma, es una voz que nos dice: sí, Dios todavía hace milagros, aún en medio del desierto y la aridez espiritual de estos tiempos. Es una catarsis fruto de pasar tiempo en Su presencia. Es el testimonio oportuno para una generación en crisis, que a su vez lleva un curso en el que la prisa, lo banal y mediático se encargan de generar confusión y destruir, lo cual se convierte en evidencia de que dicha generación necesita con suma urgencia volver sus ojos a Dios, el dador de la vida, nuestra única esperanza, y en tal sentido reconocer que Él es el único que puede calmar nuestros miedos y ansiedades y darnos paz, no como el mundo la da, sino la paz verdadera que es la que realmente nos traerá seguridad y pleno sosiego frente al caos y la desesperanza.
300