G. W. F. Hegel nació en Stuttgart, capital de Suabia, en 1770. Tras haber estudiado teología en Tubinga se ganó la vida como preceptor privado hasta que en 1801 se incorporó a la Universidad de Jena bajo la protección de Goethe, a quien fue fiel toda su vida. En 1807 se liberó de la absorbente influencia de Schelling al publicar La fenomenología del espíritu y ese mismo año empezó a trabajar como redactor en un periódico de Bamberg hasta su nombramiento como rector del Instituto de Núremberg en 1809. En 1816 pasó a la Universidad de Heidelberg y dos años después a la de Berlín, ciudad donde permaneció hasta su muerte en 1831. Es uno de los más grandes pensadores universales. Zubiri decía que Hegel representaba la madurez de Europa.
El famoso explorador, marino y navegante portugués Fernando de Magallanes ha sido aclamado durante siglos como un verdadero héroe: un noble aventurero que circunnavegó el globo en una extraordinaria gesta de valentía humana. Su nombre aporta connotaciones relacionadas con la ciencia, el emprendimiento y el éxito, por no decir que se reclama para su figura una importancia mundial que trasciende los nacionalismos. Pero ¿fue realmente así?
Felipe Fernández-Armesto, en una deslumbrante y magnífica investigación, nos revela a un Magallanes muy diferente, una figura controvertida que nunca se propuso, y menos aún lo logró, dar la vuelta al mundo, que cometió asesinatos, malgastó recursos de la Corona, se desempeñó negligentemente como capitán general del viaje que le hizo célebre, asumió riesgos innecesarios que acarrearon hambre, enfermedades y derrotas, provocó motines, tuvo una conducta con los pueblos indígenas cuando menos controvertida y cuya única y verdadera ambición no fue otra que explotar el oro filipino.
Un ensayo brillante y cautivador, que se lee casi como una novela, y que lleva al lector a vivir las aventuras más insospechadas.