Bouamama realiza en este libro un logro intelectual notable: revisa la historia de las migraciones y su gobierno en Francia desde el siglo xix. Desde las migraciones internas de bretones, auverneses y otras poblaciones de la periferia francesa a París, Lyon o Marsella, hasta las migraciones recientes de las viejas colonias francesas africanas, sin olvidar a los italianos, españoles y portugueses que desde principios del siglo XX trabajaron en la industria francesa, en todos los casos se repite una misma narrativa y un mismo modo de gobierno. Los inmigrantes son considerados por naturaleza o cultura difíciles de entender, reacios al trabajo y casi imposibles de integrar en la sociedad francesa. A pesar así del auto celebrado modelo republicano de integración, la inmigración ha sido siempre gobernada con políticas y discursos parecidos, dirigidos a mantener a esta población en los trabajos más duros, peor pagados y menos seguros. La novedad, sin embargo, en el gobierno de los migrantes recientes es que estos han quedado fijados en una suerte de extranjería permanente. Los hijos de estos migrantes, franceses a todos los efectos, han heredado de sus padres o abuelos un estatuto social subalterno, que les impide ser considerados ciudadanos de pleno derecho. Así se manifiesta en la discriminación constante de las poblaciones descendientes de magrebíes o subsaharianos en materia de vivienda, empleo y tratamiento público. Herederos de una historia colonial, a diferencia de otras migraciones históricas, estas poblaciones han escalado posiciones en la agenda nacional, acusadas de un «comunitarismo» segregador y de ser portadores de una cultura (sobre todo en el caso de los musulmanes) inasimilable por la nación francesa. Sometidos al racismo de Estado se han convertido así en el particular enemigo interior con el que la República francesa pretende expurgar su profunda crisis social."
De libres y tiranos ofrece un hondo diagnóstico de la profunda crisis civilizatoria que atraviesan las sociedades occidentales del siglo XXI. Lejos de todo catastrofismo, ayuda a comprender el presente y a afrontar los desafíos de la globalización y el capitalismo tecnológico.
Los autores alertan sobre los riesgos de la perversión del poder y la obediencia, más aún si se sacrifica la libertad mediante la cohesión forzada y la falta de cultura. En su parte final hace una llamada urgente a la conciencia y al compromiso individual. Su mensaje es claro: el cambio es inevitable, pero la inacción es inaceptable. Invita así a eludir el “ilusionismo virtual” y a recuperar la cultura, el libre albedrío y la responsabilidad.
Esta Historia del Antiguo Egipto, publicada originalmente por Oxford, es el clásico actual más importante sobre este apasionante tema y la primera obra que ofrece una visión completa de la civilización egipcia, desde los primeros momentos de la Edad de Piedra hasta su incorporación al Imperio Romano. Los extraordinarios textos y las bellas ilustraciones que componen esta obra nos descubren el nacimiento y desarrollo de esta cultura en un recorrido que comienza en el año 700000 a.C. y termina en el 311 d.C.
Los autores nos revelan los aspectos políticos, sociales y culturales más relevantes, como los secretos de las pirámides, las creencias en los dioses y en el más allá, los ritos funerarios, la vida doméstica... a la vez que nos acercan a personajes tan célebres como Tutankhamon, Nefertiti, Cleopatra... en un intento afortunado de describir el cambiante rostro del Antiguo Egipto.
La única historia de la civilización faraónica que en un solo volumen describe los 700.000 años transcurridos entre el nacimiento y el ocaso del Antiguo Egipto.