¿Sabías que los descendientes del emperador azteca Moctezuma recibieron una pensión hasta el siglo xx debido a su condición nobiliaria? ¿Conoces de qué forma está emparentada la monarquía española con la Santa Sede? ¿Imaginas cómo se formaban los bandos cortesanos y se fraguaban conspiraciones palaciegas? ¿Te sorprende que se hayan podido adquirir títulos nobiliarios por un «módico» precio?
Desde sus orígenes en la Reconquista hasta la actualidad, esta obra nos sumerge en las intrigas, rarezas y curiosidades de la nobleza española a lo largo de la historia; y desentraña los entresijos de un grupo social que ha dejado una huella indeleble en la historia de España.
¿Sabrías decir quién fue el último valido de la monarquía española? ¿Y cómo eran recibidos los virreyes en el Nuevo Mundo? ¿Imaginas cómo era el protocolo del cortejo en los salones de baile decimonónicos? ¿Te sorprende que el asesinato del presi-dente Kennedy esté basado en un magnicidio español? ¿O que la historia real de un falso barón patrio haya llegado a Hollywood? ¿Y que durante la posguerra las niñas españolas jugasen con muñecas «Cayetanas» inspiradas en la duquesa de Alba en lugar de hacerlo con Barbies?
Descubre los misterios detrás de la concesión de títulos, la jerarquía social y los cambios en los privilegios a lo largo del tiempo. ¿Por qué un aristócrata pagaría por un título en pleno siglo xxi? ¿Cuál es el verdadero valor de poseer un título nobiliario hoy en día? La autora aborda estas preguntas y más, desmitificando la nobleza y explorando su significado en el contexto moderno. Con un estilo ameno y lleno de detalles, este libro es esencial para quienes buscan comprender la historia, la cultura y las complejidades sociales que han moldeado la trayectoria de España a lo largo de los siglos.
Nada puede restar valor al hecho de que incluso en medio de la brutalidad sin precedentes de la guerra ruso-alemana en el frente oriental, Stalingrado ocupa un lugar especial de horror en la imaginación humana. No fue una batalla librada en mitad de la estepa, el desierto o la selva, sino en las casas, fábricas y calles que tantos de nosotros reconocemos hoy en día en nuestra propia existencia urbana. El mismo nombre de Stalingrado evoca imágenes de humo, fuego y escombros, con vigas retorcidas sobre montones de ladrillos destrozados; no hay nada glorioso ni romántico en ella. Esta es la destrucción total y absoluta de todo un ejército de hombres y sus máquinas. Esta es la batalla tal como la vieron los alemanes que la libraron y sus aliados. Esto es Stalingrado».
Hace unos años, Linda Kinstler se enteró de que un hombre que llevaba décadas muerto —un nazi que había pertenecido al mismo comando asesino que su abuelo— era objeto de una investigación judicial en Letonia. Se trataba de Herberts Cukurs, el «carnicero de Riga», un célebre aviador que, tras la Segunda Guerra Mundial, huyó a Brasil hasta que el Mosad lo asesinó en 1965. Debido a la desidia de la fiscalía y al blanqueamiento de la biografía de Cukurs en nombre del orgullo patrio, existía el riesgo de que el proceso desembocara en su absolución. Como sucedía en otros lugares de Europa, algunos hechos incontestables y arduamente probados del Holocausto eran puestos en tela de juicio al mismo tiempo que morían sus últimos supervivientes, es decir, sus últimos testigos legales.
Guiada por las reflexiones del estudioso Yosef Yerushalmi, que se pregunta si el antónimo del olvido no es la memoria sino la justicia, Kinstler investiga la historia de su familia y se sumerge en los archivos de diez países para reflexionar sobre los desafíos legales y morales que presentan los crímenes del nazismo en pleno siglo xxi. ¿Cómo defender la verdad y la dignidad de las víctimas cuando se apagan sus voces? ¿Qué papel le corresponde a la justicia en una época en que, al amparo de ideologías ultranacionalistas, proliferan la negación y el revisionismo?