Barbara W. Tuchman dirige su mirada al nacimiento de los Estados Unidos a través de un gesto simbólico y decisivo: la primera salva de honor que una potencia extranjera dedicó a la bandera estadounidense. El episodio, ocurrido en 1776 en la isla caribeña de San Eustaquio, sirve como punto de partida para una narración brillante y rigurosa de la Guerra de Independencia.
Lejos de un enfoque puramente nacional, Tuchman sitúa este conflicto dentro de un marco mucho más amplio que implica a Inglaterra, Francia y Países Bajos, demostrando cómo la ayuda política, económica y naval de algunas de estas potencias resultó esencial para el triunfo de las colonias rebeldes. Además, la autora traza un retrato memorable de George Washington y reconstruye con gran maestría narrativa la campaña decisiva de Yorktown.
La primera salva es un relato vibrante sobre el nacimiento de una nación y una obra imprescindible para entender la geopolítica del siglo XVIII.
«La publicación de este libro es una oportunidad para ofrecer una salva de veintiún cañonazos. Así que, por la sabiduría dispensada y el placer recibido, ¡disparen!» —Time
Un peine conservado en un pantano, grabado con las primeras pruebas de un nuevo sistema de escritura. Un santuario pagano oculto bajo un campo de lava. La nota de una esposa enfadada a un marido que pasaba demasiado tiempo en la taberna. Garabatos sobre corteza de abedul, tallados por un niño con gran imaginación.
A partir de estas pequeñas señales, Eleanor Barraclough insufla nueva vida al vasto, rico y complejo mundo de los vikingos. Estas no son solo las historias de reyes, saqueadores y héroes de las sagas. Aquí están también las vidas de la gente corriente: mercaderes, niños, artesanos, esclavos, videntes, viajeros y narradores que dieron forma al mundo nórdico medieval.
Sumérgete en la vida cotidiana de una cultura extraordinaria que se extendió durante siglos y se expandió desde las tierras escandinavas hasta los remotos fiordos de Groenlandia, los páramos árticos y los ríos y estepas de Eurasia, y llegó incluso al Imperio bizantino y al Califato islámico.
En El oro de los vikingos descubriremos un mundo vikingo asombroso, vasto e inesperado, donde el deseo y la intimidad eran tan decisivos como la guerra.