Un libro pionero que explica cómo la historia de los imperios aún condiciona nuestras vidas y la política actual.
Por primera vez en milenios vivimos en un mundo sin imperios formales. Pero esto no significa que no sintamos su presencia reverberando a través de la historia. "El legado de los imperios" examina cómo esa herencia sigue latiendo tras los problemas más espinosos que hoy enfrentamos.
Desde las injerencias rusas en Ucrania hasta el Brexit, desde el “América primero” de Trump a las incursiones de China en África, desde la India de Modi hasta el avispero de Oriente Próximo, Samir Puri proporciona un marco nuevo y audaz para descifrar las complejas rivalidades que se dan entre las diversas potencias.
Estructurado por regiones geográficas y abordando temas tan vitales como la seguridad, las políticas interior y exterior o las transacciones comerciales, "El legado de los imperios" desgrana, en una apasionante combinación de historia y fino análisis, por qué la historia de los imperios nos afecta a todos de manera profunda e indeleble.
Imprevisible y sin embargo regular, siempre nueva a la vez que inteligible, la moda no deja de interesar a psicólogos, sociólogos y estetas. En este libro, sin embargo, Roland Barthes la cuestiona desde un punto de vista distinto: considerándola a través de las descripciones de la prensa, descubre en ella un sistema de significaciones y la somete por primera vez a un verdadero análisis semántico. ¿Cómo los hombres y las mujeres pueden crear sentido a través de sus vestimentas?
Pasados ya 500 años de su muerte, la figura de Thomas Müntzer sigue siendo extremadamente controvertida. Nació seguramente hacia 1489, en la región minera del macizo del Harz. De joven estudió teología en distintas universidades alemanas, para convertirse primero en párroco y luego en predicador de la Reforma bajo la influencia de Lutero.En los primeros años de la década de 1520 se separó sin embargo de los teólogos reformistas que habían apostado por la alianza con la alta nobleza alemana contra la corrupción de la Iglesia del papa de Roma. Preocupado desde siempre por la suerte de los más desfavorecidos, su teología se volcó entonces en las clases populares, para las cuales pensaba que la revelación de Dios debía ser tanto o más accesible que para los sectores nobles y cultivados. Trató de reformar la misa y la liturgia, así como de promover una predicación centrada en las preocupaciones y malestares del artesanado, los mineros y la amplia clase campesina de su tiempo.