Los grandes autores del llamado "siglo de Pericles" fueron discípulos de los sofistas, aquellos maestros que en la retórica ofrecieron al mundo una nueva enseñanza, desarrollando el arte de razonar y abriendo también la vía a todas las formas del pensamiento libre. Con fecuencia atacados y vilipendiados por una tradición ingrata, era necesario analizar qué rol desempeñaron los sofistas en la formación de la cultrua occidental.
Siempre brillante, atinada y rigurosa, Jacqueline de Romilly muestra la influencia de los sofistas en el desarrollo intelectural de la Atenas del Siglo V a. C., en este estudio clásico de la historia de la filosofía, la ciencia política y la religión.
El juicio y la muerte de Sócrates constituyen un momento emblemático de la civilización occidental. La imagen que tenemos de aquellos acontecimientos (creada por sus seguidores inmediatos y perpetuada a partir de entonces por un sinnúmero de obras de literatura y arte) es la de un hombre noble condenado a muerte por un acceso de locura de la antigua democracia ateniense. Sin embargo, la acusación se centraba en la impiedad y la corrupción de la juventud, y también se sugería que Sócrates era un elitista que se rodeaba de personajes políticamente indeseables, lo cual tenía cierto fundamento desde un punto de vista ateniense.
Con notable pulso narrativo, Robin Waterfield expone todos los elementos que rodearon a uno de los juicios más famosos de la historia y nos ofrece una nueva perspectiva desde la cual puede explorarse toda una época.
El gran historiador Richard Overy explora en este iluminador ensayo las causas y motivos que se ocultan tras uno de los fenómenos presentes en todos los tiempos y en todas las sociedades humanas: la guerra. Partiendo del intercambio de ideas que sobre este asunto mantuvieron Sigmund Freud y Albert Einstein en los años treinta, Overy focaliza el origen de la agresividad y el recurso a la violencia en dos posibles puntos de partida: el individuo y la sociedad. Si es cierto que la violencia está inscrita en nuestros genes o si, como postulaba Freud, existe un instinto de muerte enraizado en nuestro inconsciente, las perspectivas de acabar con las guerras son escasas. En cambio, si como pensaba Einstein, la guerra no es algo natural y el origen de esta tiene más que ver con la lucha de las sociedades por el poder, los recursos o la seguridad, ¿cabe aspirar a una futura resolución pacífica de los conflictos? En este absorbente ensayo su autor, uno de los mayores conocedores de la historia militar del siglo xx, nos conduce desde el Neolítico hasta la actual guerra en Ucrania, compara la belicosidad de algunos grupos tribales con la que experimentamos en las modernas sociedades industriales e ilumina aspectos poco conocidos de personajes como Julio César, Napoleón o Hitler.