La extraordinaria historia del final de la Segunda Guerra Mundial Desde los Alpes italianos hasta el norte de Alemania, pasando por Londres, Nueva York, Washington y Tokio, Victoria 1945 narra la historia del extraordinario verano en el que la mayor conflagración que el mundo había conocido terminó gracias a una serie de dramáticas rendiciones. En el 80.º aniversario de esos acontecimientos, los célebres historiadores James Holland y Al Murray exploran estas históricas capitulaciones. Mientras seguían los combates, empezaron las tentativas de rendición rodeadas de dramas, conspiraciones, traiciones, robos de obras de arte de incalculable valor, operaciones gigantescas de falsificación de moneda, intentos de golpes de Estado de militares japoneses para continuar luchando e increíbles acciones desesperadas por parte de nazis para tratar de librarse de la horca.
Antes de que una bomba acabara con su vida en el verano de 1980, Walter Rodney había creado un poderoso legado. Su obra fundamental, Cómo Europa subdesarrolló a África, aportó una nueva perspectiva marxista sobre el subdesarrollo del sur global que iba mucho más allá del enfoque aceptado hasta entonces. Un excelente estudio para comprender la dinámica de las relaciones contemporáneas de África con Occidente y una ambiciosa obra maestra de análisis político, económico e histórico, en la que se detallan las repercusiones de la esclavitud y el colonialismo en la historia del capitalismo internacional. Rodney defiende sin ambages que el subdesarrollo africano no es una característica natural de la geografía, sino un producto directo de la extracción imperial del continente, una práctica que continúa hasta el presente. Meticulosamente investigado, Cómo Europa subdesarrolló a África ha sido considerado uno de los libros del siglo XX más aclamados sobre el desarrollo africano y la teoría poscolonial y sigue siendo en la actualidad un estudio de inquebrantable relevancia sobre la llamada «gran divergencia» entre África y Europa, así como un recurso clarividente para comprender la multiplicación de la desigualdad global en la actualidad. Esta edición incluye un sorprendente prólogo de Angela Davis, que plantea duraderas contribuciones a una práctica revolucionaria y feminista del antiimperialismo.
En las páginas de Heterodoxos se recuerdan las figuras políticas como la de de Julián Besteiro, que cosechó por igual el odio tanto de la izquierda como de la derecha; sacerdotes como José María Albareda, fundador del CSIC; prominentes falangistas como Mercedes Formica, así y todo impulsora de grandes reformas jurídicas en favor de las mujeres; o nacionalistas catalanes como Francisco Cambó, que soñó con gobernar el país.
Como advierte Andrés Trapiello desde el mismo prólogo, «hay algo común a todos estos personajes: la fuerte personalidad de cada uno de ellos, propia de quienes sobrevivieron (algunos ni eso) en una época del siglo XX caracterizada por su encarnizada voracidad para aquellos que se salían de la secta y buscaban el bien de la comunidad en el sentido común».