PANDORA NACIÓ PARA CAMBIARLO TODO. AUNQUE NADIE LA ADVIRTIÓ...
¿Y si la mayor amenaza de los dioses fuera el destino de la humanidad? Cuando Prometeo, titán traidor a su estirpe, crea a los primeros humanos por orden de Zeus, cree estar cumpliendo un acto de redención. Pero los dioses no buscan compañía: quieren adoración. Pronto, Prometeo se enfrenta al dilema de seguir sirviendo al dios que destruyó a su familia o dar a sus criaturas el fuego divino, el don del conocimiento.
En un Olimpo donde el poder es capricho y la eternidad una condena, dioses y titanes manipulan el destino de los mortales. Lo único que puede alterarlo es una vasija cerrada... y una mujer que aún no ha nacido.
En esta novela narrada por los cuatro protagonistas de la historia, Pol Gise nos brinda una reinvención moderna, ácida y emotiva del mito de Pandora, repleta de humor oscuro y crítica feroz. Una poderosa mirada sobre la libertad, la creación y el precio del poder de la mitología griega como nunca nos habían contado.
«El imperio de la ley es la única alternativa al imperio de la fuerza. Sólo bajo el gobierno de las leyes, el ser humano puede vivir en libertad y en paz. Si no nos sometemos al Derecho, la ley del más fuerte, las fauces del totalitarismo acechan y amenazan con devorar la libertad y la convivencia», señala el autor en la introducción a este libro.
El imperio de la ley es un concepto jurídico que somete la acción estatal a una regla fundamental: la Constitución. La dignidad del ser humano es un valor básico de la propia Constitución que está necesariamente relacionada con la libertad, también con la libertad política, es decir, con la democracia.
El imperio de la ley, o lo que es lo mismo, el Estado de derecho, pone de relevancia que el principio del derecho constitucional es proteger la dignidad de los individuos. Sin embargo, para que el derecho incida en la conciencia social, no tanto de los juristas sino de toda la sociedad, es preciso fomentar una cultura cívica a través de la enseñanza y la educación, así como también por parte de las propias instituciones y de las personas. Y si esto fracasa, el Estado de derecho también fracasará, porque, si bien las garantías para proteger al imperio de la ley son, ante todo, jurídicas, también son políticas y sociales.
En 2010, dos décadas después del fin de la Guerra Fría, diez espías rusos fueron arrestados en Estados Unidos tras ocultar su verdadera identidad a sus amigos, sus vecinos e incluso a sus hijos. Formaban parte de un programa de espionaje iniciado casi un siglo antes, cuando el gobierno revolucionario bolchevique comenzó a enviar a ciudadanos soviéticos a otros países para hacerse pasar por aristócratas, comerciantes y estudiantes extranjeros. Unas misiones encubiertas algunas, notables hazañas de espionaje, otras, sonados fracasos que podían durar décadas. Shaun Walker revive esta historia en una fascinante crónica que profundiza en el núcleo de lo que se convirtió en el programa de espionaje más ambicioso de la historia.