Durante toda la historia, los imperios han jugado un papel crucial en las relaciones entre pueblos, territorios y culturas. El temor y la memoria de violencia que suscitan solo es comparable a la fascinación que siguen despertando en todo tipo de literatura. Ante la confusión y la hostilidad que puede provocar su simple evocación, este libro guía al lector en el uso crítico de la categoría de imperio, con el foco puesto en el que quizás sea su momento de mayor efervescencia, la época contemporánea. No en vano, en dicho período surgieron dos fuerzas que redefinieron el concepto: el nacionalismo y el imperialismo.
A través de un recorrido por las distintas estructuras imperiales sucedidas en los últimos dos siglos, se ofrece en estas páginas una pequeña muestra de una larga tradición de pensamiento que ha reflexionado sobre el poder y el dominio, el conflicto y la violencia, sobre el tiempo en su larga duración, sobre la constitución y supervivencia de diversas comunidades humanas, sobre los sucesivos órdenes globales, que de todo ello da cuenta la historia de los imperios y los imperialismos.
Ejercicios de contemplación se ha convertido para muchos en el libro más importante de su vida. Resulta difícil encontrar en la literatura de la búsqueda espiritual de los últimos cien años algún manual que inicie de manera tan rigurosa, sistemática y eficiente a la práctica de la meditación en silencio y quietud.
El método propuesto por Franz Jalics, acaso el maestro espiritual de raíz cristiana más iluminado del último siglo, es sencillo: prestar atención al cuerpo, al ritmo respiratorio y a la recitación del mantra o palabra sagrada. Quien inicie este viaje y persevere en él iluminará las heridas de su alma y alcanzará su yo profundo, donde percibirá la paz, el amor y la alegría.
El camino contemplativo expuesto en estas páginas con ejemplar simplicidad conduce a la experiencia del perdón, a la unidad de vida y a la plenitud de lo cotidiano. Especular sobre él puede ser útil y hasta necesario; pero lo realmente decisivo es experimentarlo. El lector comprobará de primera mano, si de verdad hace este recorrido, que es posible vivir sin sombra y ser para el mundo aquello a lo que todos hemos sido llamados: luz, sencillamente luz.