Escalada de guerras aparentemente sin fin, catástrofe medioambiental, niveles sin precedentes de desigualdad tanto de riqueza mundial como de rentas. Y, como respuesta a estos y otros síntomas de derrumbe del sistema, regímenes autoritarios más y más represivos.
Este libro busca reflexionar y entender el funcionamiento del sistema capitalista en todas sus facetas y encontrar las conexiones teóricas, históricas y prácticas entre este modo de producción y las consecuencias sociales y humanas que genera. En los principales medios que modelan las visiones del mundo más difundidas, estos fenómenos casi siempre aparecen como si fueran del todo independientes los unos de los otros. Esta caracterización predominante la dan por cierta hasta las personas involucradas en las luchas y por eso muy pocas veces suscita el tipo de cohesión o coalición política necesaria para obtener respuestas efectivas, coherentes y rompedoras.
Las generaciones más jóvenes de los lectores de este libro, se encuentra ante unos problemas que nunca se habían planteado en la historia de la humanidad, en toda la historia. ¿Sobrevivirá nuestra especie? ¿La vida humana, tal como la conocemos, sobrevivirá? Son preguntas que no se pueden eludir. No es posible quedarse al margen. Tomar la opción de no actuar es, esencialmente, elegir la peor opción que podamos esperar. Este libro articula, según la visión de los autores, cuáles podrían ser las acciones más eficaces y como se podrían llevar a cabo.
Además, la COVID-19 ha revelado errores flagrantes y brutalidades monstruosas del actual sistema capitalista, y esto abre una ventana para los movimientos sociales. Las luchas por el control del relato sobre el significado de la pandemia serán el campo de batalla o por un nuevo sentido común y una sociedad más humana o por un retorno al statu quo anterior. El resultado de esta confrontación es incierto; todo dependerá de las acciones que pongamos en marcha.
Cuando la justicia se torna injusta: la cara oculta de las sentencias y los procesos más polémicos de la historia.
«Bajo las togas de los juristas… se escondía la daga de los asesinos.» De este modo lapidario concluía la sentencia pronunciada en 1947 en el juicio incoado en Núremberg contra los principales jueces y magistrados alemanes del Tercer Reich que habían sancionado y aplicado las leyes represivas y discriminatorias del régimen contra los judíos, gitanos, discapacitados físicos y mentales, disidentes y opositores políticos. Junto a este proceso contra las sentencias inicuas del periodo nacionalsocialista, Bajo las togas analiza ampliamente aberraciones judiciales como las ejecuciones públicas, la pena de muerte y la tortura sistemática para obtener confesiones, o injusticias escandalosas —como el célebre proceso Calas, que suscitó la indignación de Voltaire—, y que empañan la historia del Derecho.
Lo llamamos populismo y eso hace que suene bien, al menos para quienes no recuerdan el pasado. ¿Por qué no habría de prevalecer la voluntaddel pueblo sobre todo lo demás No cabe duda de que el resultado de una votación es la volonté générale, dijo Rousseau, creyendo haberresuelto de esta manera el problema de la no-libertad en un colectivo. Sin duda, el populismo es algo Bueno y General, ¿no Puede que así loparezca, hasta que de pronto se nos agolpan en la cabeza vagosrecuerdos de Huey Long, Juan Perón y Benito Mussolini. En sumaravilloso libro, Jeffrey Tucker llama al populismo de derechas porsu nombre, es decir, fascismo, o, en su versión alemana, nacionalsocialismo: nazismo. Por supuesto, el término fascismo está corrompido por el uso promiscuo que ha hecho de él la izquierda, y también losnihilistas Antifa que apedrearon e insultaron en Berkeley a la policía y a quienes se manifestaban pacíficamente tras la última delpresidente Trump. Tucker rescata la palabra fascismo para usarla en el contexto actual. Y es justamente el término que necesitamos, conurgencia.