«Lord Byron debe ser considerado un hombre, un inglés y un gran genio. Su talento es inconmensurable. Nadie puede ser representante de la era poética moderna excepto él, que sin duda debe ser considerado el mayor genio de nuestro siglo. No es ni antiguo ni romántico, sino como la actualidad misma». Johann Wolfgang von Goethe
Byron fue una celebridad, una auténtica superestrella de la literatura que se convirtió automáticamente en leyenda tras su muerte en 1824, durante la guerra de la Independencia de Grecia. De ahí que el principal problema para cualquier biógrafo consista en separar la verdad de lo sentimental, los hechos de lo interesado y lo espurio.
Fiona MacCarthy supera todos los escollos posibles tras haberse sumergido en todo tipo de archivos, como los de su editor, John Murray, la mayor fuente de correspondencia, objetos y manuscritos, algunos inéditos, del autor. Su profunda labor de investigación hace de esta la más ambiciosa, completa y precisa biografía del bardo inglés.
Además, la autora británica reinterpreta de manera rupturista la personalidad de una de las figuras más carismáticas del romanticismo europeo (él mismo se calificó como el «Napoleón de la rima»), y aporta una mirada fresca a su infancia, sus primeros viajes, su tragicómico matrimonio, la relación incestuosa con su hermana y la importancia en su vida y obra de las estrechas relaciones que mantuvo con chicos adolescentes.
Democracia para realistas arremete contra la romántica teoría vulgar en la que se asienta el pensamiento contemporáneo sobre política y gobierno democráticos, ofreciendo una provocadora visión alternativa centrada en la naturaleza humana de los ciudadanos democráticos. Gracias a una amplia variedad de pruebas procedentes de las ciencias sociales, incluidos ingeniosos e inéditos análisis sobre temas que abarcan desde el aborto y los déficits presupuestarios hasta la Gran Depresión y los ataques de tiburón, Christopher Achen y Larry Bartels desmienten la imagen generalizada de ciudadanos concienciados que dirigen el rumbo del Estado desde las urnas de votación. Argumentan que los votantes -incluso los mejor informados y más implicados- eligen partidos y candidatos en función sobre todo de sus identidades sociales y lealtades partidistas, no de cuestiones políticas. Además, demuestran que los electores ajustan sus opiniones políticas e incluso sus propias percepciones sobre asuntos objetivos para que se correspondan con dichas lealtades. Cuando los partidos están más o menos igualados, las elecciones a menudo dependen de consideraciones irrelevantes o engañosas, como repuntes económicos o recesiones que escapan al control de los gobernantes; en esencia, los resultados son aleatorios. Así pues, los electores no dirigen el rumbo de las políticas públicas, ni tan siquiera de forma indirecta.
Stalin. Valoración del hombre y su influencia es una nueva edición de la biografía que Trotski hizo de su rival en la política bolchevique. Ofrece una versión expandida y refinada con respecto a la original. Retrata a Stalin desde niño cotejando fuentes oficiales y no oficiales, tanto de propaganda como de disidentes, para ofrecer un retrato lo más completo posible del líder de la Unión Soviética.