A comienzos del siglo XVIII, la clase guerrera nipona gozaba de privilegios y de una época de paz. Como consecuencia, las nuevas generaciones se entregaban a los placeres mundanos y olvidaban su deber con el clan. Para que no se perdieran los valores de sus antepasados, un joven samurái buscó al monje ermitaño Jocho, que había sido un fiel servidor de Nabeshima Mitsushige, y recogió durante seis años sus testimonios. Las conversaciones que surgieron de este encuentro son el punto de partida y la esencia de Hagakure, una ventana única al pasado para redescubrir la filosofía de lealtad, deber y valor que sigue arraigada en el pueblo japonés y que inspira, todavía hoy, a multitud de personas en todo el mundo.
EL AMBICIOSO GOBERNANTE QUE MARCÓ UN NUEVO RUMBO PARA EL IMPERIO ROMANO
La ascensión al poder del emperador Adriano (76-138 d. C.) supuso el inicio de un cambio esencial para el Imperio romano. Con él, el territorio conquistado por Roma alcanzó su máxima extensión, pero también bajo su reinado se redujeron notablemente las campañas bélicas y se establecieron fronteras concretas para limitar la expansión militar. Adriano, emperador viajero, también realizó una extraordinaria reforma administrativa que estabilizó todos los niveles de gobierno y dejó una huella indeleble en el devenir histórico de todo el imperio.
La biografía de Anthony Birley, la más completa y exhaustiva que se ha escrito hasta el momento, hace justicia a la figura de Adriano, no solo por su importante dimensión política e histórica, sino también por lograr un retrato personal e íntimo de un hombre odiado en el momento de su muerte y enormemente respetado con el paso del tiempo.
A través de sus amplios conocimientos en sociología, economía, lingüística, biología o antropología, Diamond trata de explicar la desaparición de sociedades del pasado y se pregunta si podemos aprender la lección y evitar desastres parecidos en el futuro.
El punto de partida es una rigurosa investigación de los casos de culturas que no han perdurado: historias trágicas como la de los mayas, la de la Isla de Pascua o la de los indios anasazi en Norteamérica; historias menos terribles como la de Islandia o de Japón, culturas que han sabido reaccionar con éxito a desafíos ambientales; historias también de vencedores y vencidos, como el caso de la República Dominicana y de Haití, dos pueblos que a pesar de compartir el mismo medio ambiente han evolucionado de modos muy distintos, y finalmente historias aún abiertas como las de China o Australia, que están buscando soluciones innovadoras a sus desafíos ecológicos y sociales.