Últimamente, los filósofos vuelven a retomar ideas y elementos de los estoicos antiguos, pero también lo hacen los psicólogos y terapeutas, que buscan orientación en los principios de esta escuela. Además, cada vez más personas intentan diseñar su vida personal «estoicamente». El resultado es que actualmente el estoicismo vuelve a ser tomado en serio, como lo era en la Antigüedad. No solo como sistema filosófico, sino también como vademécum para la vida personal. Esta introducción de Anna Schriefl ofrece un panorama de la totalidad de la historia y de la doctrina del antiguo estoicismo (lógica, física y ética), así como de su influjo hasta nuestro presente, desde punto de vista riguroso y alejado de sensacionalismos. Este libro es la segunda edición de la obra, corregida, ampliada y con un nuevo prólogo de la autora.
'El capitán Alonso López de Ávila prendió una moza india y bien dispuesta y gentil mujer, andando en la guerra de Bacalar. Esta prometió a su marido, temiendo que en la guerra no lo matasen, no conocer otro hombre sino él, y así no bastó persuasión con ella para que no se quitase la vida por no quedar en peligro de ser ensuciada por otro varón, por lo cual la hicieron aperrear'.
La propuesta de Heidegger en Ser y tiempo de comprender la existencia humana desde la categoría de la temporalidad cautivó a Watsuji. Pero, ¿por qué no hacer lo mismo con la espacialidad, otra de las categorías radicales de la existencia? En la presente obra, que bien podría titularse Ser y espacio, Watsuji trata de responder a dicha cuestión. La geografía y el clima conforman la realidad individual y social (relaciones con la naturaleza, carácter, arte, religión), es decir, su sistema de actitudes y valores. Watsuji analiza los tres grandes espacios climático-geográficos que, según él, configuran las principales culturas: Asia es el reino del monzón, de la humedad; Oriente medio es el reino del desierto y de la sequedad, determinante en la cultura judía y árabe; y Europa es la dehesa, una síntesis de ambas, donde la relación con la naturaleza es menos conflictiva.