Introducción en clave divulgativa a la vida y la obra del mayor filósofo de la razón que abrió la puerta de la modernidad.
Se ha comparado la importancia del autor de Crítica de la razón pura con la de los clásicos griegos y figuras como Descartes y Newton. A excepción de Aristóteles y Nietzsche, es probable que no se haya hablado y escrito tanto
acerca de ningún filósofo como de Kant. En ese sentido, si hay que volver a su obra es para dedicarle una relectura calma y paciente, con el fin de recordar aquello que hoy peligra – la libertad, la moral, el ser humano – y
encontrar las claves para sostenerlo.
El torbellino Kant enmarca la vida y la obra de este filósofo mayor de la Ilustración en el contexto social y político en el que se desarrollaron su discreta personalidad y su pluma prolífica, desde las carencias familiares y el arduo camino hacia el reconocimiento académico pasando por su conflicto con la religión y sus pares, sin obviar su exposición y afinidad a los ideales de la Revolución Francesa.
Norbert Bilbeny alterna la crónica biográfica con la traducción de ideas y conceptos kantianos en términos asequibles y demuestra la extrema actualidad del pensador alemán. Su famoso mensaje «Atrévete a pensar»,
sigue atravesando como un torbellino el cielo de las ideas para tocar tierra y cambiar nuestro modo de ver el mundo y el alma humana.
Fue un antes y un después en un año crucial. La publicación de La Edad de Plata (1902-1939). Ensayo de interpretación en 1975 supuso un momento fundacional de los estudios literarios y culturales sobre la primera mitad del siglo xx en nuestro país. La mirada lúcida e incisiva de José-Carlos Mainer abrió infinidad de caminos ubérrimos por los que han transitado muchos de los trabajos posteriores en el ámbito de estudio, por no decir casi todos. Aun así, esta obra original mantiene toda su vigencia y su atractivo, apoyada en tres virtudes luminosas: una estimulante calidad literaria, la lectura renovadora de algunas obras fundamentales y una apreciación de aquellos factores de unidad fundamentales, como la reconexión española con la Europa moderna, la relación con el público y la búsqueda del mismo, la afortunada creación de instituciones culturales, la incardinación de pedagogía y estética, la configuración de un arte nacional y la modernización radical que preside el proceso entero de una época irrepetible.
Para poder entender la identidad y participación de las mujeres en las primeras comunidades cristianas, hay que estudiar el papel que jugaron, con su enorme riqueza y variedad, en el mundo social del siglo I.