Llamamos «malismo» al antiintuitivo mecanismo propagandístico que consiste en la ostentación pública de acciones o deseos tradicionalmente reprobables con la finalidad de conseguir un beneficio social, electoral o comercial. Quizás sea en política donde el desarrollo de este fenómeno asentado en la última década en Occidente resulta más llamativo. Una representante pública entiende la destrucción de las infraviviendas de las personas sin hogar como un acto autopromocional. Otra aumenta su aceptación popular tras calificar de «mantenidos subvencionados» a los desfavorecidos afectados por una pandemia.
Enrique Alberto Kogan nos lleva en un viaje íntimo y fascinante a través de las páginas de sus memorias en "Toda una vida loca". Con una sinceridad que desarma y un estilo narrativo audaz, Kogan revela sus triunfos y fracasos, secretos nunca contados, y las lecciones aprendidas en su camino.
Desde una infancia y juventud repleta de travesuras hasta sus aventuras como mochilero por el mundo, el autor narra cómo sus experiencias en distintas ciudades moldearon su carácter.
Nos habla de sus negocios, desde los primeros pasos hasta la creación de sus bien recibidas publicaciones, enfrentando enemigos en la cima del éxito y sobrellevando las duras pruebas del mercado hispano en los Estados Unidos. Con desfachatez y sin tapujos,
Enrique nos cuenta sobre sus amistades fieles y los traidores que lo rodearon. Nos invita a conocer a las mujeres que formaron parte de su vida, cada una dejando una huella (o no). "Toda una vida loca" es más que una autobiografía.
A través de sus páginas, Enrique Kogan nos enseña que la vida es un tobogán lleno de altas y bajas, y que lo importante es seguir adelante. Una lectura imprescindible para quienes buscan una historia de vida contada con sinceridad y el corazón en la mano.
¡Libertad o muerte! Dilema falaz, replica Pierre Grimal: la verdadera libertad solo se cumple plenamente con la muerte. ¿De dónde proviene, entonces, ese mito de la libertad, que conlleva tantas esperanzas portadoras de carnicerías? Pierre Grimal describe su origen y aparición, desde la primera definición negativa (ser libre era lo mismo que no ser esclavo) hasta llegar a su acepción metafísica (la libertad de conciencia y de ser), pasando por su ambigua transformación política (la libertad cívica).
Al analizar las estructuras peculiares de las sociedades griega y romana, Pierre Grimal reconstruye la auténtica historia de la libertad. Denuncia así la «desvergonzada impostura» de la presunta libertad ateniense y establece que únicamente Roma conoció un concepto de libertad que anticipase las ideas modernas del derecho individual, de la dignidad y la autonomía humanas.
Esta historia de la libertad muestra su recorrido sembrado de yerros trágicos o sublimes ―que recuerdan la trayectoria de un Ulises vagando en busca de sabiduría―, al término del cual aparece la plena significación de un concepto que, para unos, representa la más alta dignidad del hombre y, para otros, una superchería creada para desgracia de la sociedad.
Durante el año académico 1960-1961, Jacques Derrida, entonces asistente de filosofía general y lógica en La Sorbona, lleva a cabo una lectura de la frase de Alain: «Pensar es decir no».
Este curso magistral de cuatro sesiones muestra ya los signos de la escritura deconstructiva que estaría por venir. En él, Derrida desmonta qué queremos decir cuando decimos «sí» o «no», además de formular y plantear por primera vez el binomio «sí no», elemento básico y originario del acto de pensar.
Frente a este texto, se tiene la impresión de estar ante cuestiones fundamentales del pensamiento de Derrida, que aún hoy conservan su relevancia en una época en la que a menudo resulta difícil distinguir entre pensamiento y creencia.
Redactado a mano por Derrida durante la guerra de independencia de Argelia, y hasta ahora inédito, Pensar es decir no es el texto más antiguo del corpus derridiano que ve la luz gracias a una importante labor editorial.
Los medios de comunicación, con Internet a la cabeza, han ido ampliando su área de influencia y homogeneizando de manera drástica los relatos a través de los que dotamos de sentido al mundo, más allá de la esfera estrictamente mediática. Este fenómeno de contagio se extiende a territorios diversos, desde lo privado y lo íntimo a lo político, lo cultural o lo artístico, en forma de cuasi monopolio discursivo. Del "Big Brother" al "Big Data", este libro podría definirse como un análisis del inconsciente mediático y sus efectos políticos en una sociedad articulada cada vez más en torno a la lógica del "entertainment".