¿Cómo llegamos a pensar que estar solos es una señal de fortaleza? ¿Por qué nos cuesta tanto confiar del otro si nacimos para hacerlo? ¿Qué papel juega la filosofía, hoy, en este desencanto colectivo? Con humor, ironía y cercanía, David Pastor Vico explora cómo llegamos a vivir de espaldas a los demás y por qué confiar podría ser hoy un gesto político. Filosofía para desconfiados no es un tratado ni un manual, sino una invitación lúcida y provocadora a repensar la confianza en tiempos de sospecha. A través de ideas y referencias culturales, traza un mapa del pensamiento occidental que explica nuestro desencanto actual. Un ejercicio de pensamiento libre y accesible para quienes aún creen que pensar, y confiar, puede cambiarnos la vida.
Las casaron siendo apenas adolescentes con príncipes homosexuales, crueles, locos o débiles. Bajo el terciopelo y las sedas de suntuosos vestidos se ha escondido mucho dolor, ultraje y humillación; aun así, cumplieron con el «deber»: dar un heredero a la Corona. Pero no con el de guardar fidelidad eterna. Y pagaron por ello.
A lo largo de los siglos, amor y sexo no siempre han ido de la mano en las casas reales. Mientras que los reyes paseaban junto a sus favoritas por la corte, las reinas eran moneda de cambio para facilitar los intereses regios. Algunas se resignaron a convivir con las infidelidades del rey; otras, se resistieron. Reinas infieles se centra en estas últimas y nos presenta, con solvencia, el retrato más íntimo de doce mujeres que transgredieron los límites de la moral de la época y reivindicaron su derecho al deseo o a la venganza.
Urraca I de León, Margarita de Valois, María de Sajonia-Coburgo y Gotha, Isabel II de España, Catalina la Grande o la dolce Paola son algunas de las reinas que desfilan por estas páginas, despojadas de juicios y valoraciones anacrónicas, con la corona bien alta.
Detrás de muchas de las obras que admiramos cuando visitamos el Louvre, el Museo Británico o el Met de Nueva York se oculta un pasado incómodo. Son piezas que desaparecieron de su lugar de origen, arrancadas de templos, tumbas o palacios, y que hoy se siguen reclamando.
Durante siglos, los grandes museos reunieron objetos procedentes de todos los rincones del planeta convencidos de estar preservando el patrimonio de la humanidad. Pero tras esa apariencia de universalidad se esconde una historia de conquistas, expolios y apropiaciones que todavía proyecta su sombra sobre nuestras instituciones culturales.
Este libro sigue el rastro de seis piezas emblemáticas —de los mármoles del Partenón al penacho de Moctezuma, los bronces de Benín y el busto de Nefertiti— para contar, con rigor y claridad, cómo llegaron a las salas de exposición en las que reposan y para abrir el debate sobre su restitución.
«¿Y si la identidad de los museos más importantes del planeta descansara sobre piezas que no deberían custodiar? El temblor que sacude a una de nuestras instituciones clave amenaza con alterar para siempre la visión que tenemos de nosotros mismos.