Este segundo volumen, dedicado a «La lógica subjetiva», constituye la tercera y última parte de la Lógica de Hegel, «La doctrina del concepto» (1816), en la que éste se revela como la verdad de sus momentos anteriores, el ser y la esencia (volumen I), que quedan de este modo englobados en él como fases de su propio devenir.
En 1897, la organización socialdemócrata de los obreros judíos, el BUND, nació en la clandestinidad. Fue el primer partido político judío, socialista, marxista y laico. Congregó a numerosos judíos de Polonia, Lituania y Rusia, que lucharon encarnizadamente contra la autocracia zarista.
Mucho más que una simple formación política, el BUND supo desarrollar un auténtico movimiento cultural que tuvo en el yidis su fuerza vital. Muchas veces desacreditado entre las propias masas judías, ya fuese por los religiosos, los sionistas de todas las tendencias e incluso por los comunistas y los liberales, el BUND estuvo en todos los combates contra la opresión rusa, soviética, polaca y nazi.
La historia del comunismo se lee con mayor precisión como una historia de violencia que como una historia de ideas. El Sr. McMeekin lo demuestra vívidamente recurriendo a un profundo conocimiento sobre una historia de depravación humana que es digna de ser contada. Merece la pena leerlo»ùWall Street Journal«Derrocar al mundo es el tipo de libro que debería estar en la estantería de todo el mundo. Volverás a él una y otra vez»ùAmerican Spectator«Un amplio examen de cómo el concepto de comunismo fue un motor clave de los conflictos del siglo xx, y sigue siendo una fuerza significativa»ùKirkus reviews Cuando la URSS se derrumbó en 1991, el mundo estaba seguro de que el comunismo había muerto. Hoy, tres décadas después, está claro que no. Aunque Rusia ya no sea comunista, la simpatía por sus ideas ha proliferado en todo el planeta.En estas páginas, Sean McMeekin investiga la evolución de este sistema desde el seductor ideal de una sociedad sin clases hasta la doctrina dominante de los regímenes tiránicos.