Los «Opuscula sacra» constituyen el esfuerzo de un pensador laico como Boecio por acercarse a cuestiones teológicas como la Trinidad o la Encarnación con el bagaje de su formación filosófica, que aúna en una síntesis singular las herencias de Platón y Aristóteles. En su investigación, Boecio no se contenta con repetir los enunciados de los Concilios, sino que buscará ir a la raíz del sentido mediante la investigación racional y la aclaración terminológica, mostrando la trascendencia que puede tener la filosofía para una fecunda reflexión teológica. El estudio que llevará a cabo sobre términos como «relación», «persona» o «naturaleza» es uno de los hitos de la filosofía y la teología cristianas, que se presenta por primera vez en español en esta edición bilingüe. Los «Opuscula» inauguran un método cuya fecundidad se demostrará en la producción intelectual de toda la Edad Media, deudora de las cuestiones y definiciones planteadas por nuestro autor, convirtiéndose así en un interlocutor fundamental, también para el pensamiento de nuestros días, dada la relevancia que hoy se da a los conceptos que él estudia. Boecio (ca. 480-525) es uno de los pensadores clave de la Antigüedad tardía. Luis Javier García-Lomas Gago, monje benedictino del monasterio de Santo Domingo de Silos, es profesor de la Facultad de Teología del Norte de España y del Pontificio Ateneo Sant’Anselmo en Roma.
El punto de partida del pensamiento existencial es la experiencia reflexiva del sujeto, que se entiende como un «sí mismo» con sus peculiares limitaciones y posibilidades.
No obstante, esta experiencia puede volverse ambigua cuando un individuo se resiste con obstinación a reconocer su mismidad. Este olvido termina manifestándose como una «enfermedad del espíritu», cuyo síntoma específico es la desesperación.
Considerada como experiencia negativa, la desesperación puede hacer que el ser humano padezca alguna de las siguientes posibilidades: volverse opaco para sí mismo, extraviarse en la infinitud o enclaustrarse en la finitud, con la consiguiente limitación de su libertad personal o incluso su abandono.
Con todo, también es posible que le suceda lo contrario. En efecto, el «sí mismo» pasa a comprenderse como núcleo problemático de la existencia individual, lo cual ayuda a asentar las bases de una filosofía de la condición humana en la que la persona toma conciencia de sí y de su responsabilidad ética.
El presente volumen colectivo, Paz y Guerra: El Derecho y sus Instituciones en Contextos de Conflicto, reúne una serie de estudios que abordan la compleja relación entre el fenómeno bélico y las estructuras jurídicas e institucionales que lo acompañan, lo justifican o lo resisten. A través de un recorrido que va desde la Edad Media hasta el análisis contemporáneo de los derechos humanos y el caos social, los autores exploran cómo el Derecho se transforma en escenarios de guerra, y cómo las instituciones jurídicas responden, se adaptan o colapsan ante la presión del conflicto. El libro se organiza en torno a un eje temático-cronológico que permite al lector comprender la evolución de las justificaciones jurídicas de la guerra, la legitimación del poder en tiempos de crisis, y el impacto estructural que los conflictos armados generan en los sistemas sociales. Desde la caballería medieval hasta la guerra de Bosnia, pasando por la Inquisición, el Consejo de Castilla y las guerras dinásticas, cada capítulo ofrece una mirada singular que enriquece el debate sobre la paz, la guerra y el Derecho. Este libro no solo ofrece una mirada interdisciplinar y transversal sobre la relación entre derecho y conflicto, sino que también invita a pensar el papel de las instituciones jurídicas como espacios de disputa, resistencia y transformación en contextos de violencia. En tiempos donde la paz parece frágil y la guerra se redefine, esta obra se presenta como una herramienta crítica para comprender el pasado y pensar el presente.