En un mundo sacudido por crisis ecológicas, económicas y políticas, las fuerzas del autoritarismo y la reacción parecen tener la sartén por el mango. ¿Cómo nombrar, cartografiar y responder a esta situación? Basándose especialmente en las teorías radicales de la negritud y las teorías anticoloniales del fascismo, Toscano deja claros los límites de asociar el fascismo principalmente con el tipo de violencia política experimentada por los regímenes europeos del pasado. En lugar de buscar analogías en la historia, deberíamos ver el fascismo como un proceso mutable, anclado en el capitalismo racial y colonial, que antecede y sobrevive a su cristalización en la Italia de Mussolini y la Alemania de Hitler. Es una amenaza que sigue evolucionando en la actualidad.
¿A qué aspiramos en la vida? ¿Qué la determina?
Erich Fromm siempre ha aportado valiosos elementos de reflexión sobre aspectos tan elementales como cómo ser auténticos o creativos, cómo definir nuestra vida, cómo querernos a nosotros mismos, o cómo afrontamos la muerte o la depresión. Asimismo, a Fromm se le conoce por abordar un tema muy concreto y de una relevancia fundamental: ¿qué pasaría si introdujéramos una renta básica en los individuos y la sociedad?
En ¿Amamos aún la vida?, Fromm nos presenta una de las principales cuestiones de nuestra existencia, que sigue siendo de gran actualidad: ¿pasamos por la vida de manera acelerada o nos detenemos a vivirla y, sobre todo, a amarla?
Sócrates no solo fue uno de los filósofos más conocidos e influyentes de la historia de la humanidad, sino también el primer mártir de sus ideas. El proceso judicial que lo condenó expone cómo la democracia más grande de la época podía empujar a la muerte a sus mejores ciudadanos. Atenas, 399 a.C. En el que podría considerarse el primer juicio por crímenes de opinión, Sócrates es condenado a muerte. Acusado de corromper a la juventud y negar a los dioses de la ciudad, el filósofo despliega una defensa intransigente y provocativa. No obstante, una mayoría de jurados lo insta a ir a prisión y beber la cicuta. Una vez prisionero, mientras espera su ejecución rodeado de sus amigos y discípulos, se niega a escapar para no violar las leyes a las que siempre ha sido devoto.