En la obra se exponen los contenidos fundamentales actualizados de la materia con un enfoque eminentemente pedagógico y asequible. Los conceptos centrales de cada tema se abordan de forma sintética y con diferentes ejemplos (casos, investigaciones, experiencias y aplicaciones ilustrativas). Se incluyen lecturas y material complementario y se proponen ejercicios prácticos susceptibles de realizar en el aula. El manual es un ejemplo aplicado de algunos de los contenidos, como es la puesta en práctica del trabajo en equipo, ya que ha sido llevado a cabo por varios grupos de expertos con amplia trayectoria docente y experiencia profesional de las universidades Complutense de Madrid, Sevilla, Barcelona, Cádiz y Zaragoza, y de liderazgo compartido, de forma que todos ellos han participado activamente en su desarrollo, asumiendo puntualmente funciones de liderazgo. Sin duda, el libro aborda un tema de gran interés en la actualidad, dado el papel fundamental que tienen los grupos sociales en promover el bienestar individual y colectivo, siendo una guía imprescindible en la formación académica de distintas titulaciones (como son Psicología, Sociología, Trabajo Social, Educación, Relaciones Laborales, Recursos Humanos, etc.).
La belleza: ¿un fenómeno natural o cultural? ¿Nacemos con una predisposición hacia lo bello o se nos enseña a apreciarlo? ¿De qué manera nuestras herramientas de representación van orientando e influenciando el gusto? ¿Qué impulsa realmente a la humanidad a modificar su apariencia?
Son algunas de las cuestiones que vertebran este ensayo de Naief Yehya sobre la belleza humana, más en particular la femenina, que parte de la certeza de que la apariencia ocupa un lugar crucial en nuestras vidas y opera como un «campo gravitacional» que distorsiona percepciones y moldea comportamientos. Trazando un arco fascinante desde la prehistoria hasta la era de Instagram, de los primeros pigmentos y ornamentos corporales a la cirugía genética, Yehya demuestra que la tecnología ha sido siempre el mediador clave en la construcción de ideales de belleza: cada época utiliza las herramientas disponibles para moldear el cuerpo y el rostro según sus valores culturales, hasta el punto que el ser humano contemporáneo se ha convertido en un cíborg que fusiona biología y tecnología en una búsqueda incesante de perfección estética. Por su parte, el capitalismo ha mercantilizado sistemáticamente esta búsqueda ancestral de lo bello, creando una industria que se alimenta de la inseguridad para vender la promesa de una felicidad alcanzable a través del consumo.
Cuando el guarnicionero Thierry Hermès instaló su taller en París, por las calles de esta ciudad circulaban unos ochenta mil caballos, y los jinetes más distinguidos encargaban sus sillas de montar a este artesano. Sin embargo, tras la Primera Guerra Mundial, los caballos se vieron sustituidos de forma progresiva por automóviles, y al nieto del fundador, Émile, no le quedó más remedio que reinventarse.
Empezaría por hacer maletas, a las que añadiría un artilugio revolucionario: el cierre de cremallera. Luego llegarían los bolsos de mano, en bandolera o con correas, cabás, alforja o pochette, el mítico «carré» y tantos artículos, siempre con el afán de innovar, de cuidar la fabricación artesanal, y de no hacer nunca demasiado ruido. Estuvo a punto de irse a pique, pero hoy Hermès sigue siendo regentada por la misma familia y es la única gran empresa del lujo que ha logrado mantener su preciada independencia.