«La historia del alma es la historia de la idea que el hombre tiene de sí mismo frente a la muerte. Desde los primeros humanos que descubrieron los ciclos de la naturaleza hasta los últimos, quienes vislumbrarán la vida terrestre fuera del planeta, pasando por los hombres de las pirámides, del ágora, del foro, de la iglesia, hasta llegar al hombre del supermercado planetario, es la odisea que me propongo relatar. Del alma inmaterial al alma digital, todo converge hacia la posibilidad de un posthumano inaugural de lo inhumano. Este futuro es ya nuestro presente.» Michel Onfray
Descubre la personalidad y los hallazgos de cuatro grandes genios que cambiaron la vida de la humanidad.
En la era de internet y de la inteligencia artificial, la electricidad ocupa un lugar decisivo, lugar que seguirá ocupando en el futuro, pues es la clave para frenar el cambio climático. Pues bien, buena parte de nuestro progreso y bienestar se la debemos a cuatro personalidades cuyas vidas e inventos se explican en estas páginas.
En el Londres victoriano más humilde, Michael Faraday experimentó por su cuenta hasta sentar la base de la inducción, dando paso nada menos que a motores y generadores electromagnéticos. No muy lejos, en Escocia, donde no llegó Faraday por su falta de formación y de medios llegó James Clerk Maxwell, que se convirtió en el genio del electromagnetismo.
Probablemente De la genealogía de la moral sea uno de los libros más leídos de Nietzsche. Desde una perspectiva académica es una opción cómoda; se toma, en cualquier caso, como un breviario del pensamiento de Nietzsche. La cosa, sin embargo, no es tan simple: Nietzsche entiende que la moral no es algo dado, sino el fruto de un largo desarrollo histórico, el resultado de fuerzas y contrafuerzas en buena medida ciegas. De ahí el que, al plantearse la crítica de la moral del momento, considere imprescindible tantear de dónde viene, hija de quiénes es. Ese tanteo siempre tentativo da lugar a muchas cuestiones. De la genealogía de la moral trata de iluminar tres de ellas: el origen de la distinción bien/mal; el de la mala conciencia característica de nuestra moral cristiana; y el del ascetismo que subyace a nuestra cultura. Quedan otras..., entre ellas la más esencial, acerca del instinto gregario.